El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 13 de Madrid ha dado vía libre para continuar con la reforma en las Torres de Colón, según publica ABC. En este sentido, el juez rechaza la petición de medidas cautelares de la Asociación para la Protección de Torres de Colón de Madrid y autoriza por tanto a la propietaria del inmueble a continuar con el demantelamiento del famoso enchufe y de la fachada. 

Al no dañarse ningún elemento estructural la magistrada considera que el Ayuntamiento no tenía más opción que permitir la licencia, ya que estos trámites son actos reglados que no permiten decisiones discrecionales. «La licencia examinada de naturaleza rigurosamente reglada, constituye un acto debido en cuanto que necesariamente debe otorgarse o denegarse según que la actuación pretendida se adapte o no a la ordenación aplicable», apunta el auto al que ha tenido acceso el medio de comunicación. 

Así, las Torres Colón, uno de los rascacielos más icónicos de la capital, tendrán un nuevo aspecto próximamente. De hecho, Dragados, filial de ACS y encargada de los trabajos de reforma del inmueble, comenzó a retirar algunos elementos del icónico tejado en forma de enchufe que corona este activo hace tan sólo unas semanas. Se espera que la rehabilitación del edificio esté acabada en 2022 gracias a la inversión de 65 millones de euros de Mutua Madrileña, propietaria del rascacielos.

La aseguradora presidida por Ignacio Garralda tenía previsto seleccionar al contratista encargado de la construcción a comienzos de este año, pero la crisis sanitaria ha obligado a retrasar los planes, según publicó Expansión. De hecho, no fue hasta el mes de septiembre cuando Mutua Madrileña que sería Dragados la encargada de ejecutar la reforma y el montante de la inversión: 65 millones de euros.

La elección de Dragados se produjo después de que Mutua Madrileña convocase un concurso por invitación a Ferrovial, FCC y a ACS por partida doble a través de Dragados y de Vías y Construcciones. Las obras generarán más de 200 empleos directos y 400 indirectos, según las estimaciones de la constructora. Tras finalizar los trabajos, Mutua dará paso a la comercialización, en la que analizará si alquila a un solo inquilino o a varios.

El nuevo diseño ha corrido a cargo del estudio luis vidal + arquitectos (el original fue del estudio de Carlos Lamela), que quiere potenciar la solución estructural del ingeniero Javier Manterola, dándole más protagonismo. Según explica Mutua, «el edificio mantendrá la estructura suspendida original en su integridad, modificando el diseño y la arquitectura exterior para adaptarlo a las nuevas necesidades del siglo XXI».