El club de las socimis va a recibir pronto a un nuevo miembro: la que sacarán al mercado Renta Corporación y el fondo extranjero APG.

Según ha confirmado la inmobiliaria catalana, su objetivo es lanzar un vehículo de inversión inmobiliaria a corto plazo y con la ayuda del fondo de pensiones holandés APG, que será quien controle la mayor parte del capital de la sociedad. Renta Corporación, en cambio, será la gestora de la cartera de activos inmobiliarios.  

La intención inicial de la inmobiliaria es apostar por activos residenciales que se ubiquen en las principales ciudades del país, principalmente Madrid, Barcelona, sus respectivas coronas metropolitanas y capitales de provincia, para destinarlas al alquiler y lograr una rentabilidad de entre el 3% y el 6%.

Para crear su portfolio, la socimi contará con más de 1.000 millones de euros para invertir en paquetes de entre 30 y 40 viviendas. Ya tiene detectadas algunas oportunidades por valor de unos 300 millones de euros, según Renta Corporación. Se espera que en este segundo trimestre del año el vehículo formalice sus primeras operaciones inmobiliarias.

La compañía tendrá que salir a bolsa en un plazo máximo de dos años según establece la regulación y espera despertar el interés de nuevos socios a medio plazo. Hoy en día, el 30% del capital de la inmobiliaria catalana está en manos de la familia Hernández, aunque también forman parte del accionariado un fondo estadounidense y el expresidente de la constructora FCC, Baldomero Falcones.

En esta nueva aventura inmobiliaria, Renta Corporación estará acompañada por uno de los fondos de pensiones más importantes del planeta: APG gestiona más de 400.000 millones de euros en activos y la creación de la socimi será su primer movimiento en el mercado doméstico.