Bankia es una de las entidades que mantiene viva la guerra hipotecaria gracias a su préstamo fijo a 30 años para la compra de vivienda habitual.

La principal ventaja de esta hipoteca es que elimina las comisiones solo con la domiciliación de la nómina. Así, el cliente no deberá asumir penalización ni por el estudio para recibir el préstamo, ni por la apertura del mismo, ni tampoco con realizar una cancelación anticipada, ya sea parcial o total.

Con la domiciliación de los ingresos, el tipo de interés que aplica la entidad varía en función de la nómina. Por ejemplo, si es de al menos 3.000 euros, el tipo es del 1,85% (2,16% TAE), cifra que está por debajo de la media histórica actual del euríbor a 12 meses y que se convierte en uno de los tipos de interés más competitivos del momento, según los datos que maneja idealista/hipotecas.

En el caso de los ingresos mensuales estén entre 1.200 y 3.000 euros, el interés es del 2% (2,31% TAE), mientras que, si está por debajo de 1.200 euros, el tipo a pagar es del 2,15% (2,46% TAE).

Si el cliente decide no acogerse a la bonificación de domiciliar la nómina, el tipo de interés se incrementa de forma progresiva en función de sus ingresos. Por ejemplo, si gana más de 3.000 euros pagaría un 1,85% en los primeros 12 meses y un 2,85% a partir del segundo año (3,09% TAE), mientras que a los que ganen menos de 1.200 euros al mes la entidad aplicaría un 2,15% durante el primer año y un 3,15% a partir de entonces (3,39% TAE).

Esta hipoteca permite financiar hasta el 80% del valor de tasación del inmueble o el 90% del precio de compra (la menor de estas dos cantidades, y siempre y cuando la operación cuente con el visto bueno del departamento de riesgos), y tampoco establece comisiones por el mantenimiento de la cuenta, las cuotas de las tarjetas de débito y crédito, por las transferencias y por sacar dinero en efectivo en más de 17.000 cajeros de España.