Desde el pasado 13 de abril no dejamos de leer con avidez todo documento que va saliendo para conocer más detalle del qué, el cómo y el cuándo se materializarán los fondos correspondientes al Programa de Rehabilitación de Vivienda y Regeneración Urbana, que cuenta con un presupuesto de 6.820 millones de euros.

La cantidad representa un 9,8% del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia dotado, con 69.528 millones, con el que se deberá impulsar la rehabilitación del parque edificatorio para, al menos, duplicar el ritmo de renovación.

Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

Ya vamos teniendo pistas, será con acciones a multiescala o multinivel, aprovechando los canales que ya están operativos y se ha comprobado su efectividad, como los planes Renove, que en Madrid han tenido tanto éxito durante años y potencian la colaboración público-privada, ayudando a pequeñas intervenciones como los cambios de carpintería exterior, por ejemplo.

También las rehabilitaciones energéticas en semejanza al modelo Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE), gestionado por las comunidades autónomas. Y a mayor escala, la regeneración de barrios también será un objetivo que requerirá la colaboración de ayuntamientos, siendo la Ley 3R una palanca para lograrlo. Todo suma.

El PREE partió en agosto de 2020 con 300 millones de euros y en menos de siete meses se amplió en 62 millones, lo que no es algo nuevo pues ya en anterior plan PAREER II (2017-2018) fue de 125,6 millones iniciales más otros 78 adicionales. Destacan dos diferencias: la primera, que el PREE implica un 78% más de fondos; y, la segunda, que la gestión de las ayudas se realiza en colaboración con las comunidades autónomas con un reparto previo del total de fondos en base al número de viviendas principales.

Esto último provocó que parte de los grandes receptores de fondos de anteriores ediciones consumieran rápidamente su asignación y solicitaran una ampliación, como es el caso del Gobierno del Principado de Asturias (con un presupuesto inicialmente asignado de 7,6 millones de euros), el Gobierno vasco (14,7 millones), del Gobierno de Navarra (7,6 millones). Con la ampliación aprobada aumentaron su dotación en 40, 14,7 y 4,1 millones de euros, respectivamente. Así, Asturias ha multiplicado por seis su valor inicial.

Madrid, que cuenta con un presupuesto de 40,9 millones de euros, sigue teniendo disponibles 27,8 millones. Castilla La Mancha, Castilla-León y Aragón están ya por encima del 70%, aunque Andalucía lleva cierto retraso pues abrió su ventanilla a mediados de febrero. Finalmente, Baleares, Canarias, Extremadura y Murcia todavía no han publicado la convocatoria.

Se irán consumiendo los fondos según avance la gestión de ayudas, pero es necesario impulsar el ritmo de presentación de solicitudes donde, si bien el agente activador del proceso es el usuario final o comunidad de propietarios, los agentes del sector como las empresas de rehabilitación y administradores de fincas están jugando un papel esencial.