Meritxell Budó/ David Zorrakino

Meritxell Budó/ David Zorrakino

Cataluña tiende una mano a los comercios que peor lo están pasando en plena pandemia. El Gobern catalán rebajará en un 50% los alquileres de los locales comerciales que se han visto obligados a cerrar a causa de la pandemia del coronavirus. Esta reforma de la normativa ha sido realizada en colaboración con el Gremio de Restauración de Barcelona con la vista puesta en evitar la judicialización del sector. En este sentido, la nueva ley incorporará un periodo de negociación entre propiedad y operador.

Si bien el Gobierno catalán se ha decidido por la aprobación de un decreto ley, también barajaba la idea de incluir la cláusula ‘rebus sic stantibus’ en el Código Civil catalán. De todos modos, el Ejecutivo deberá incluir esta cláusula en el ordenamiento jurídico en los próximos dos años.

Sólo en caso de que no se alcance un acuerdo, se aplicará automáticamente el descuento. La Generalitat ha asegurado que de este modo se evitará que “la negociación alargue la rebaja, un factor clave para evitar el cierre masivo de negocios y la judicialización masiva que provocaría la saturación de los tribunales que provocaría que las resoluciones llegaran cuando los negocios ya hayan tenido que cerrar”.

La portavoz del Gobierno también ha explicado que aquellas actividades que se han visto parcialmente restringidas como hoteles, teatros, comercios o gimnasios, ya sea con limitación de aforos o de horarios, “deberán tener una rebaja de la cuota igual a la limitación de realizar el trabajo”.

Así, el decreto regulará que aquellos locales que sólo puedan hacer envío a domicilio o recogida para llevar “se considerarán como cerrados” y se podrán beneficiar del descuento del 50% de sus rentas. En este sentido, bares y restaurantes sólo pueden ofrecer productos para llevar desde el pasado viernes.