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La economía mundial trata de recuperarse del golpe provocado por la pandemia del coronavirus. Los expertos de Economist Intelligence Unit afirman que el PIB mundial crecerá un 4,1% en 2022, pero destacan también que habrá algunos riesgos sistémicos que podrían alterar el crecimiento global y la inflación. Entre los 10 principales riesgos se encuentra un posible ‘crash’ del precio de la vivienda en China, que conduciría a una fuerte desaceleración económica.

En los últimos análisis económicos y políticos elaborados por la Unidad de Inteligencia de The Economist esperan que la recuperación pospandémica continúe en 2022, con un crecimiento del PIB Mundial del 4,1%, aunque con grandes variaciones en el ritmo de recuperación según la región. En su informe ‘Risk Outlook 2022: 10 scenarios that could impact global growth and inflation’ analizan los principales riesgos que podrían hacer descarrilar esta recuperación.

Uno de los escenarios de riesgo más destacados es de una posible caída de los precios de la vivienda en China. Un ‘crash’ de la propiedad en la segunda mayor economía conduciría a una fuerte desaceleración económica.

La crisis en el sector inmobiliario chino, encabezado por los problemas de Evergrande, uno de los grandes promotores inmobiliarios, es solo la punta del iceberg de lo que podría suponer el elevado riesgo de contagio financiero en caso de que las empresas chinas de sector caigan en el incumplimiento de los pagos y la deuda.

“El Estado controla los mercados financieros de China, y su voluntad de intervenir y rescatar empresas significa que tiene las herramientas para aislar las dificultades financieras, haciendo poco probable una crisis financiera a gran escala”, destacan en el informe.

Sin embargo, muchas de las empresas inmobiliarias tienen sobreapalancamiento. Un empeoramiento de la confianza en el sector podría conducir a una serie de incumplimientos que sería mucho más difícil de contener. “Como mínimo, esto conduciría a un colapso de los precios de las propiedades, con lo que el gobierno tendría que actuar para rescatar a los bancos sobreexpuestos”, afirman. Por otro lado, una caída drástica de los precios sería un impacto significativo en la riqueza de los hogares.

La combinación de estos casos frenaría el crecimiento del PIB de China muy por debajo de la norma del 6-7% de los últimos años. “Un crecimiento débil de China podría suponer una recesión económica mundial”, concretan.

Los otros grandes riesgos sistémicos para la economía global pasan desde problemas económicos y políticos hasta choques militares o relacionados con el medioambiente. Entre los más graves, junto al comentado de la recesión económica mundial por culpa de la caída de los precios de las casas en China, también están un empeoramiento de las relaciones entre EEUU y China, o un rápido endurecimiento monetario que conduciría a una caída de las bolsas en EEUU.

Otros riesgos importantes pasarían por una ralentización de la recuperación en los mercados emergentes si las condiciones financieras mundiales y de los países se vuelven más estrictas o que surjan nuevas variantes del covid-19 resistentes a las vacunas.

Otros problemas que analizan los expertos son el conflicto entre China y Taiwan. Cualquier tensión elevada de la lucha por el Pacífico haría intervenir a EEUU. Además, de un malestar social generalizado sobre la recuperación mundial.

Por otro lado, un empeoramiento de las relaciones entre la UE y China, o una sequia severa que eleve las hambrunas en el cuerno de África podrían desencadenar una nueva crisis global, sin olvidarnos del peligro de los ciberataques a infraestructura nacionales en las principales economías.