Las zonas interiores del país y la llamada ‘España Vaciada’ han resistido mejor el golpe laboral asestado por la crisis del coronavirus. En este sentido, la afiliación efectiva (número total de afiliados sin los empleados que están en un ERTE) muestra mejores síntomas en las provincias menos pobladas de España, según datos del Banco de España recogidos por Voz Pópuli.

La realidad es que las zonas rurales son las que menos empleo han perdido, porque las actividades laborales que se desarrollan no dependen tanto del turismo y la hostelería, los dos sectores más afectados por la pandemia.

«En agosto, el descenso interanual del empleo fue más intenso en aquellas provincias con un mayor peso del comercio y la hostelería -fuertemente afectados por las restricciones a la movilidad durante el periodo de confinamiento y cuyos niveles de actividad aún no han podido recuperarse en la misma medida que en otras ramas productivas-, así como del turismo extranjero en el total de la actividad turística, y con un menor peso del sector industrial y de los servicios de no mercado», afirma el Banco de España en su ultimo informe.

Por provincias destaca las situaciones de Albacete que solo ha perdido un 3,2% de empleos interannual en Agosto o de Cuencia al registrar una caída del 3,5%. En el lado contrario se encuentran Baleares y Canarias que se han anotado descensos en este apartado del 24,4% en la primera y del 18% y el 15,8% en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, respectivamente.

«Se aprecia que en las provincias costeras del Mediterráneo, en Madrid y, especialmente, en las Islas Baleares y Canarias, la contracción del empleo en términos interanuales se mantuvo en agosto muy por encima de la observada en las provincias del interior», asevera el supervisor.

Con respecto a los sectores es el de la hostelería uno de los que se lleva la peor parte. Esta actividad ha acumulado un 12% menos de empleados en agosto que hace un año. Por su parte, en el comercio y transporte se empleó a un 10% menos.