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El ladrillo cotizado es uno de los activos estrella en las grandes carteras internacionales. En una etapa de crecimiento económico en todo el globo (las previsiones del FMI hablan de un 3,9% para este año y para el próximo) el sector inmobiliario se ha convertido en una pieza indispensable para los grandes inversores mundiales. Pero en estas primeras semanas de 2018, las cotizaciones de las empresas del Stoxx Europe 600 Real Estate están sufriendo una caída media en torno al 8%…, el doble que los grandes valores europeos. 

El descenso está muy lejos de hacer sonar las alarmas, pero sí alimenta el debate sobre hasta qué punto las cotizaciones han corrido demasiado en los últimos trimestres. Lo cierto es que los inversores están recogiendo una parte cada vez mayor los beneficios acumulados en el sector en bolsa hasta tal punto que la caída iguala la muy cercana al 8% del ejercicio completo 2016, la más alta hasta el momento desde 2011.

Fuentes bursátiles atribuyen la corrección al nivel desde el que vienen los precios. “El Euro Stoxx 600 Real Estate estaba en máximos de los últimos 12 meses en el arranque del mes de enero. Desde entonces hemos visto un cambio de dirección muy drástico, hasta el punto de que un mes después el índice ha caído hasta los niveles más bajos en el mismo plazo. La corrección general de las bolsas ha sido una buena excusa para recoger plusvalías”, señalan en un gran ‘broker’ internacional.

Efectivamente, el sector inmobiliario había protagonizado un gran despegue en los últimos trimestres. Desde que tocó fondo en 2008 en los 83 puntos, el Euro Stoxx 600 Real Estate ha subido un 102% con apenas dos interrupciones: el 12% que perdió en 2011 y el casi 8% de 2016. A juicio de muchos expertos, este rally necesitaba un período de ajuste que se está produciendo en los dos primeros meses del año.

Los analistas creen la otra razón que explica que la caída de los valores inmobiliarios supere la media del mercado tiene que ver con las expectativas de subidas de los tipos de interés, que cada vez están más cerca en el calendario. Sostienen que en un entorno de subidas de las rentabilidades de los bonos, los inversores van a exigir rendimientos más altos a las inversiones en activos inmobiliarios.

Un objetivo que se complicará si la subida de tipos a uno y otro lado del Atlántico coge velocidad. En cualquier caso, los expertos están de acuerdo en que aún es muy pronto para sacar conclusiones. Pero los inversores están haciendo un ejercicio de cautela anticipándose a un escenario más exigente con un sector inmobiliario que viene de un larga y potente recuperación en bolsa.

Grandes gigantes como Unibail-Rodamco (cuyos resultados no ha dado sorpresas negativas y que cuenta con el apoyo de los analistas) o Land Securities están entre los valores más castigados del mercado. Por el contrario, entre quien está aguantando a pie firme la caída está la española Merlin Properties, que apenas baja un 1,5% en lo que va de año y a la que los analistas conceden un potencial alcista del 15%.