La innovación trae de cabeza al mercado inmobiliario. Adaptar un negocio tradicional a las nuevas tecnologías está siendo uno de los objetivos de los principales players del sector, además de entender al nuevo consumidor, que será el que, a medio plazo, invierta en ladrillo. “El millenial se relacionará con el ‘real estate’ como lo hace con aplicaciones como Uber o Airbnb: tenemos que adaptarnos a su idioma o se nos quedará cara de tontos cuando salgan nuevos actores que les entiendan mejor”, explica Juan Velayos, consejero delegado de Neinor Homes en el marco del Barcelona Meeting Point.

“Nuestro concepto es de innovación pragmática: para que mi cadena de valor sea más eficiente debo invertir en investigación”, sostiene el directivo. Según Velayo, se “pueden adaptar muchas innovaciones que funcionan en otras industrias: el big data, por ejemplo, algo que en este sector todavía nos cuesta”.

Para Velayos, los datos ayudan a “eliminar errores que en un futuro te supondrán un gasto”. El directivo también habló de “industrialización y digitalización”. “No podemos hacer esto solos: no somos Seat ni una farmacéutica”. Además, Velayos explica que los canales de venta tampoco son los mismos. “Quien no haya entendido que están cambiando a la velocidad de la luz, es que no se entera de nada”.

En cuanto a la evolución del negocio residencial en España, el objetivo para Velayos continúan siendo “las 150.000 viviendas anuales”. “Esta cifra atiende a una necesidad real en España: vamos en la dirección correcta y quedan años buenos por delante”, explica.

Para el ejecutivo, el mercado empieza a ser muy distinto, “ya no sólo importan Madrid y Barcelona, sino que hay muchas más áreas de recuperación”. A estas, según Velayos, hay que añadir Málaga, Sevilla o País Vasco y la obligación que se marca Neinor Homes es contar con equipos a nivel regional para atender esta demanda.