El CEO de Merlin, Ismael Clemente, ha estado presente en la séptima edición de las jornadas inmobiliarias organizadas por el IESE y ha dejado varios titulares entre los que destaca uno que guarda relación con su visión sobre la sostenibilidad. “Hoy en día, de lo ‘green’ se habla mucho, pero se paga poco”, ha afirmado en un intento de explicar que la inversión en certificaciones de edificios todavía no tiene un retorno en las rentas que cobran los propietarios de los edificios de oficinas. 

Las declaraciones de Clemente se enmarcan en un panel que llevaba por título: ‘El reto de los inversores’. Un coloquio que ha durado poco más de 40 minutos y que en la gran mayoría de su tiempo ha girado alrededor de una inversión sostenible o verde. “Existe una gran presión por lo ‘green’ desde el lado del capital, pero hasta ahora es complicado traducir esta inversión en retornos mayores. Cuando le dices a un inquilino que le vas a cobrar un 10% por contar una certificación ‘Leed Platinium’, te dice que no y que se va al inmueble que tienes al lado que no cuentan con ningún tipo de certificación, pero le cobra un 8% menos que yo”, ha afirmado el máximo dirigente de Merlin. 

Una teoría que también ha apoyado José Ignacio Morales, CEO de Vía Célere, que ha explicado que todavía falta una gran concienciación en materia de sostenibilidad no sólo en el sector de oficinas, sino también en el residencial. “Estoy de acuerdo con Ismael. La realidad es que la sostenibilidad cuesta dinero y hay que pagar por ella, pero todavía no existe esa concienciación en el cliente final. Si a un comprador le das elegir entre un edificio con certificación ‘A’ y otro ‘B’ con una diferencia de 15.000 euros entre ambos, siempre va a elegir el ‘B’. Cuando te tocan el bolsillo la conciencia se debilita”, ha aseverado. 

A pesar de estar trabas, las dos compañías apuestan por la sostenibilidad por cuestiones de responsabilidad ciudadana. “Nosotros tenemos un 97% de nuestro portfolio de centros comerciales y un 91% en oficinas con algún tipo de certificación”, ha asegurado Clemente. “Además, a la hora de vender el edificio, sí es cierto que un activo con una certificación de sostenibilidad es más caro y por lo tanto obtienes una mayor rentabilidad. Es decir, todavía no puedes repercutir este coste en las rentas, pero sí en una hipotética venta”, ha agregado. 

“Nuestro fundador le daba mucha importancia a todo el tema de consumo e instalaciones. Más allá de un mundo mejor y de dejar un patrimonio sostenible a las futuras generaciones se ha comprobado que también la sostenibilidad es importante desde un punto de vista del ahorro. Hay un impacto económico que no se produce en renta, pero sí en rentabilidad a un futuro comprador del activo. Creemos que hay muchas cosas que se están haciendo y que se pueden seguir haciendo en esta línea”, ha añadido en este sentido Vanessa Gelado de Hines España.

Por su parte, Morales ha destacado algunos hechos relevantes que ha llevado a cabo su compañía en relación con la sostenibilidad durante los últimos tiempos. “Hay que resaltar que nosotros hemos sido la primera promotora en emitir un bono verde”, ha afirmado. 

Precisamente, en este panel también se encontraba representada la parte de la financiación a través de Javier García-Carranza, directivo del Grupo Santander. “Es cierto que con respecto a la oferta (préstamo promotor) la banca está siendo más prudente por la anterior crisis financiera que tuvo su origen en el inmobiliario. Por este motivo es normal que las compañías también acudan al mercado de capitales la hora de buscan financiación”, ha asegurado.