El comercio digital cada vez come más terreno a las tiendas de calle. La creciente demanda de pedidos ‘online’ ha empujado a que el gigante del textil en España, el grupo Inditex, se instale en una nueva planta logística de XPO Logistics, en Marchamalo (Guadalajara), con ubicación estratégica: a una hora de la capital y dando servicio al área centro de la península para todas las marcas del ‘holding’ gallego.

Varias fuentes del mercado afirman que los directivos del grupo llevaban tiempo buscando un nuevo almacén que pudiera responder a las crecientes necesidades del ecommerce y mantener su compromiso de entrega rápida. Se trata de una planta que XPO Logistics abrirá próximamente y está siendo construida por Inversiones Montepino. XPO ha adelantado que la planta no tendrá en exclusiva como cliente al ‘holding’ de moda, pero sin dar más detalles sobre sus planes.

A esta nueva planta se trasladarán los del centro logístico de Alovera, también en la provincia de Guadalajara., y se ampliará contrato para dar servicio al resto de marcas del grupo. El compromiso de la compañía es entregar en un plazo de entre dos y 48 horas, un reto para los más de 2.200 establecimientos que tiene repartidos por los cinco continentes.

Adaptarse a las nuevas formas de consumo

La facturación del ecommerce representa un 5% de los hogares españoles y la tecnología ha convertido al acto de comprar más allá de una obligación. Así lo veía Javier Hortelano de la Lastra, presidente de la asociación de centros comerciales (AECC). En el caso de Inditex, su facturación online en Europa del último ejercicio fue de 1.137 millones de euros, según las cuentas depositadas por la compañía en el Registro Mercantil. Su facturación total fue de 20.900 millones de euros.

Aunque solo en el primer trimestre de 2017 se invirtieron 402 millones de euros en España en tiendas de calle, según datos de JLL, esta forma de consumo va perdiendo protagonismo frente a la comodidad y versatilidad que ofrece el comercio online. Y las marcas han ido modulando su estrategia de negocio. Apostando, por ejemplo, por las ‘flagships’ si abren una nueva tienda o invirtiendo en centros logísticos cada vez mayores para dar respuesta a la demanda online.

La firma insignia de Inditex, Zara, abrió una tienda física en Londres el pasado enero solo para ofrecer compras online. Eso es, los clientes hacen los pedidos a través de portal web y los podrán recoger en este local, que también ofrece una pequeña selección de productos, aunque sin probadores. En todo caso, se trata de un establecimiento temporal, de escasos 200 m2, mientras se reforma la tienda del centro comercial Westfield en Stratford. Pero podría tratarse de un ensayo general.

El propio presidente del grupo, Pablo Isla, ha defendido en más de una ocasión que ambos negocios, el físico y el online se mezclan: el online es un escaparate para las tiendas, y en las tiendas se pueden hacer devoluciones cómodamente. Isla declaró, por eso, que la tienda de Londres “es un paso más en la estrategia de integración de nuestras tiendas con el mundo online”.