Los malos hábitos y un ambiente insano están entre las causas de esta caída. Desde el Báltico hasta el Adriático, la brecha en salud ha caído en toda Europa. Aunque en términos globales los ciudadanos de la UE viven mucho tiempo (2,5 años más que en América y 4,6 años más que en China), el continente está dividido. Los madrileños son los más longevos de Europa, mientras que los búlgaros de la región de Severozapaden vivirán unos 73 años, con lo que hay una brecha de casi 12 años. Las únicas excepciones son Eslovenia, que supera la media de la UE, y Dinamarca, que cae una fracción por debajo.

Pero no fue siempre así. A mediados de la década de 1960, letones y lituanos aún apagaban tantas velas de cumpleaños como los ciudadanos de Chipre y Francia. Pero después de un largo período de convergencia causado por la reducción de la mortalidad infantil, el este del continente se fue retrasando gradualmente después de que descendiera el telón de acero. Los malos hábitos y los entornos insalubres son factores que contribuyen a enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes y las enfermedades del corazón, y Europa del Este alberga a más fumadores y más bebedores en exceso, según la Alianza de Salud Pública Europea (EPHA), una ONG. La esperanza de vida también es baja en gran parte de Polonia, Eslovaquia y Croacia.

The Economist

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