Algunos miembros famosos de una generación antigua de firmas de gran tecnología (Cisco, Dell Technologies, Hewlett Packard Enterprise e IBM) se han reunido recientemente con inversores para explicarles cómo pretenden seguir siendo relevantes en la era de los ordenadores en la nube y la inteligencia artificial.

The Economist

The Economist

El 1 de noviembre, Dell escindió vmware, un gran fabricante de software; A finales de la semana, ibm hizo flotar gran parte de su negocio de servicios profesionales. La vieja guardia de la tecnología espera reinventarse, tal como lo ha hecho Microsoft en los últimos años de manera espectacular.

Aunque empequeñecido por la generación actual de la gran tecnología, este puñado de veteranos todavía tiene influencia. Casi no hay empresas que no utilicen algunos de sus productos y servicios. En los últimos 12 meses, obtuvieron unos ingresos conjuntos de 284.000 millones de dólares y 56.000 millones en ganancias operativas brutas. Y emplean a 690.000 personas en todo el mundo. Cada firma tiene sus propias especialidades. Qualcomm diseña sus chips, pero subcontrata la fabricación. Tanto Cisco como IBM, considerados principalmente como fabricantes de hardware, se han convertido en gran parte en empresas de software. En cuanto a Dell y Hewlett Packard Enterprise (hpe), su reputación se basa en los ordenadores personales (PC), a pesar de que ahora venden otro hardware, desde dispositivos de almacenamiento hasta supercomputadoras (el negocio de los ordenadores permaneció en la otra rama de HP cuando la empresa se dividió en 2015).

Sin embargo, todos se enfrentan a desafíos similares. Para empezar, solían vender principalmente productos. En los últimos años, sin embargo, se ha estandarizado el servicio, un negocio que ahora está dominado por nuevas empresas y grandes proveedores de ordenadores en la nube como Amazon Web Services (aws) y Google Cloud Platform (gcp). Internet permitió que cosas como el procesamiento de números y el almacenamiento de datos se ofrecieran online. La inteligencia artificial también es parte de esta historia: cuantos más datos se recopilan en la nube, más se pueden extraer y convertir en algoritmos, que luego se convierten en motores de nuevos servicios, como la detección de ataques de piratería.

La búsqueda para escapar de la mercantilización está empujando a la industria hacia los servicios. Siempre ha sido un negocio irregular, con clientes que pagan grandes sumas de dinero por productos nuevos una vez cada pocos años. Al mismo tiempo, el hardware e incluso algunos programas de software se han convertido en negocios de bajo margen. Las suscripciones a servicios, por el contrario, generan ingresos más predecibles y mayores ganancias.

La pandemia ha acelerado el aumento de la nube, pero se ha hecho evidente que no todo el procesamiento de números se puede hacer en grandes centros de datos. Las empresas tienen muchas razones para mantener la informática internamente, incluidas las regulaciones que impiden que otros procesen sus datos y el riesgo de depender de un gran proveedor de nube. Luego están los dispositivos “edge”, desde teléfonos inteligentes hasta sensores inteligentes, que se conectan a la nube y la extienden, generando cada vez más datos. A menudo es más eficiente llevar la informática a los datos que al revés.