El País

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Aunque la creación de empleo no vaya en sintonía, el gasto de los hogares no para de crecer. Las familias tienen menos capacidad de ahorro y recurren a la deuda cada vez más. La banca, por su parte, anda hambrienta de rentabilidad, así que apuesta por dar más préstamos al consumo con tipos alrededor del 8%.

En 2017 las familias se gastaron en créditos de consumo 43.148 millones de euros, según datos del Banco de España, una cantidad que no se veía en 10 años, desde que en 2007 alcanzó los 55.180 millones. Incluso, este año ha superado lo destinado a hipotecas (38.862 millones de euros), un hecho insólito, pues nunca había superado a la concesión de hipotecas en cifras.