La economía española cerró 2017 con un récord: el PIB a precios corrientes alcanzó los 1,16 billones de euros. Según el INE, la cifra supera en un 4% a la registrada en 2016 en términos nominales (1,118 billones) y a la de 2008, justo antes de que estallara la crisis (1,116 billones). 

El organismo de estadísticas confirma así que el PIB terminó el año pasado con un alza del 3,1%, tras repuntar un 0,7% en los últimos tres meses del ejercicio. Por tanto, las cifras definitivas de 2017 han cumplido con las adelantadas hace unas semanas, gracias principalmente al tirón de la demanda nacional y a la mejora del empleo (+2,9% anual y 506.000 puestos de trabajo). 

El crecimiento de la economía doméstica del cuarto trimestre supera en una décima la media de la Unión Europea y la eurozona, aunque el comportamiento fue dispar entre las principales economías de la zona.

El INE recalca que tanto Bélgica, Francia como Reino Unido presentaron tasas de crecimiento trimestral superiores a las del trimestre precedente (Bélgica del 0,5% frente al 0,2%, Francia del 0,6% frente al 0,5% y Reino Unido del 0,5% frente al 0,4%), mientras que Alemania e Italia registran crecimientos inferiores a los del trimestre anterior (Alemania del 0,6% frente al 0,7% e Italia del 0,3% frente al 0,4%).

Las mayores tasas de crecimiento trimestral fueron las de Lituania (1,5%) y Hungría (1,3%), y las menores correspondieron a Italia y Letonia (ambas con 0,3%), Bélgica y Reino Unido (ambas con 0,5%).