Creative Commons BY-NC-ND/El Orden Mundial

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La política de vivienda varía mucho entre países, y mientras unos han apostado por ofrecer una base sólida de acceso a una vivienda asequible en alquiler, y dejar al mercado libre que vaya evolucionando a su ritmo para las rentas altas, otros apostaron más por la propiedad de la vivienda, dejando el alquiler enfocado hacia una pequeña parte de la población que no tenía acceso a un hogar.

El coronavirus ha amplificado una situación que se venía venir de antes, al menos en España, ante la dificultad de muchas familias de poder acceder a una vivienda en propiedad, por la falta de capacidad de ahorro para hacer frente a los gastos iniciales de una compraventa, las exigencias de los bancos a la hora de ofrecer financiación, y también a los precios de las casas que ese estaban dando.

Además, se estaba produciendo, sobre todo en las grandes ciudades un incremento de los precios de las rentas del alquiler que iba aumentando poco a poco el porcentaje del salario que se estaba dedicando a pagar el arrendamiento, y que en algunos casos ha llegado a superar más de un tercio de los ingresos mensuales, y una cifra en la que los expertos ponen la frontera para hablar de un riesgo en la tasa de esfuerzo de los hogares.

En algunos países de la OCDE como Países Bajos, Austria y Dinamarca las viviendas de alquiler social suponen más del 20% del total de viviendas. Este tipo de oferta se caracteriza por no superar los 400 euros de renta al mes o el 30% de los ingresos anuales familiares.

En España pueden acceder a ellas, las personas en riesgo de exclusión social, jóvenes o mayores de 60 años sin ingresos o con una renta tan limitada que no pueden acceder a una vivienda digna, pero apenas representan el 1,1% del todo el parque de viviendas hasta 2019.

De hecho, España se encuentra entre los países de la OCDE con menos vivienda social en el mercado. Con la pandemia del coronavirus, y la situación del mercado de la vivienda tanto en venta como en alquiler, el Gobierno tiene entre sus planes de recuperación impulsar el parque público de viviendas en alquiler, social y asequible, para alcanzar el 10% del total de viviendas en el país.