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Housers recibe su segunda multa económica por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que le ha impuesto una sanción de 130.000 euros por lo que considera una infracción muy grave: vulnerar el principio de neutralidad y de las reglas para minimizar los conflictos de interés.

Según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) de este 18 de noviembre, la resolución del regulador del mercado de valores se produjo el pasado día 3 de noviembre y la sanción es firma en vía administrativa, aunque es «susceptible de revisión jurisdiccional por la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional». 

El documento detalla que la plataforma de ‘crowdfunding’ inmobiliario, que cuenta con cerca de 132.000 usuarios y una inversión acumulada de más de 128 millones de euros, ha cometido «una infracción muy grave de la letra d) del artículo 92, apartado uno, de la Ley de Fomento de Financiación Empresarial (Ley 5/2015, de 27 de abril),  por la realización de actividades para las que no está autorizada, en concurso con una infracción muy grave tipificada en la letra h) del artículo 92, apartado uno, de la misma Ley, por el incumplimiento de lo dispuesto en los artículos 60, 62 y 63 del mismo texto legal, en relación con la vulneración del principio de neutralidad y de las reglas para minimizar los conflictos de interés«.

Para llegar a esta conclusión, la CNMV realizó una inspección a Housers a finales de 2017 y detectó varios hechos e incidencias indicativas de la ausencia de neutralidad por parte de la compañía. 

Según el documento al que ha tenido acceso idealista/news, entre esos hechos se encuentran la concentración de proyectos en pocos promotores y la vinculación de Housers con promotores relevantes, la inexistencia de comunicaciones entre la plataforma y los promotoras, ni siquiera sobre el estudio y análisis de los proyectos, así como la falta de captación activa de nuevos promotores. 

También hace alusión a la existencia de cláusulas en diferentes contratos contractuales entre la plataforma y promotores e inversores que le confieren extralimitaciones sobre sus actividades y facultades legalmente establecidas, así como ampliaciones irregulares en los plazos de captación de las inversiones de los proyectos y tratos de favor por parte de Housers a algunos inversores que han sido promotores en otros proyectos. Otro de los puntos más destacados es la facturación económica de sociedades vinculadas a Housers en algunos proyectos por servicios de gestión inmobiliaria y contabilidad.

El documento insiste en que «en el período objeto de análisis, Housers habría venido actuando con una clara vulneración del principio de neutralidad, existiendo conflictos de interés no gestionados ni informados a los clientes, con claro incumplimiento de lo dispuesto en el artículo 60 de la Ley 5/2015, que obliga a las Plataformas de Financiación Participativa (PFP) a ejercer su actividad de acuerdo con los principios de neutralidad, diligencia y transparencia, y con claro arreglo al mejor interés de sus clientes«.

El texto también resume qué incluyen las letras d y h del artículo 92 de la normativa (que tipifica como infracciones muy graves) que menciona el BOE:

«D – La realización no meramente ocasional o aislada por la plataforma de financiación participativa de actividades que no consten en su autorización»

«H – El incumplimiento grave y reiterado por parte de las plataformas de financiación participativa de las obligaciones de comportamiento a las que se refiere el artículo 60 y de las reglas para minimizar los conflictos de interés a las que se refieren los articulos 62 y 63»

Una multa ya provisionada

Esta es la segunda multa económica que impone la CNMV a Housers en apenas 26 meses. En septiembre de 2019, el BOE hizo pública una sanción por un importe total de 215.000 euros. De hecho, la nueva sanción no es una sorpresa para la plataforma, que ya tenía una provisión del mismo importe tanto en sus cuentas auditadas de 2019 como de 2020.

En las cuentas referentes al año de la pandemia, de cuya auditoría se ha encargado MORRISON ACPM Auditores, consta que «a 31 de diciembre de 2020 el epígrafe ‘Provisiones a Corto plazo’ recoge, principalmente, una provisión por importe de 130.000  euros relativa a un acuerdo de incoación presentado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores en octubre de 2019 por la cual se le solicita a la Sociedad el pago de una sanción pecuniaria. Dicho requerimiento ha sido recurrido por la Sociedad, habiendo presentado en diciembre de 2019 las alegaciones pertinentes, quedado pendiente de resolución dicho procedimiento a la fecha de formulación de las presentes cuentas anuales».

Pérdidas y deudas

Además de dicha provisión de fondos, lo que también recoge la auditoría es que Housers sigue registrando pérdidas, pese a llevar ya seis años de actividad. 

En concreto, a cierre de 2020 arrastraba unas pérdidas de 1,5 millones de euros y unos fondos propios también negativos de -984.403 euros, situación que, según la auditora, la entidad trató de resolver durante dicho año «mediante las aportaciones del socio único por importe de 225.000 euros, así como a través de la obtención de préstamos participativos por importe de 775.000 euros».

Sin embargo, afirma que detectó un empeoramiento de la situación en los primeros meses de 2021, en los que se produjo un «importante descenso de la facturación, lo cual no sólo ha llevado a la disminución de los resultados mencionada anteriormente, sino también a la generación de un fondo de maniobra negativo de 2,11 millones de euros», frente a los 761.877 euros de 2019.

Dejando a un lado las pérdidas, lo que también recopila la última auditoría es que en 2020 Housers tenía aplazado el pago de varias deudas a diferentes organismos públicos, entre ellos el Ministerio de Energía y la Seguridad Social, y que había realizado provisiones para hacer frente a los intereses de demora por no afrontar a tiempo los pagos.

Por ejemplo, a cierre de 2019 «la Sociedad tenía provisionado 6.955,04 euros correspondientes a la estimación de intereses de demora y de recargo administrativo por no haber liquidiado la primera cuota del préstamo del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. No se han reconocido más intereses durante el ejercicio 2020 al habérsele concedido un aplazamiento del vencimiento por parte del Ministerio de Economía y Hacienda».

Durante el ejercicio 2020, además, «la Administración de la Tesorería General de la Seguridad Social, ha concedido el aplazamiento para el pago de su deuda contraída con la Seguridad Social durante el período comprendido entre marzo de 2020 y abril de 2020, por un importe total de deuda de 40.999,21 euros. La amortización del débito se realiza en el plazo de 8 cuotas, con vencimientos mensuales, que se iniciaron en el mes de agosto de 2020, quedando una deuda pendiente al final del ejercicio por importe de 15.390,66 euros». Unas deudas que, no obstante, a estas alturas de 2021 ya deberían estar saldadas.

Llegan los procedimientos judiciales

Por último, la auditoría también recoge que un número de inversores de Housers, al que califica como inmaterial, ha interpuesto contra la sociedad varios procedimientos judiciales. Uno de ellos ha sido emprendido por la fiscalía de Ibiza (Diligencias Previas 0119/2020) en el que interpone una querella contra la plataforma tras una denuncia presentada por varios inversores por varios proyectos, y que ha sido admitida a trámite. Otros, en cambio, han sido desestimados. 

También están impulsando procedimientos judiciales los inversores que forman parte de la asociación de afectados por Housers, cuyo objetivo es reclamar por la vía judicial los retrasos y los impagos que se están sucediendo en diferentes proyectos y que tienen atrapado su dinero.

Según la web de Housers, de los 251 proyectos financiados en España actualmente están cerrados 93, con una TIR media del 8,29% en noviembre de 2021, la cifra más baja desde septiembre de 2017. Por su parte, los datos recopilados por la propia asociación de afectados apuntan a que actualmente hay más de 50 millones de euros de inversiones atrapadas en proyectos.