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Las hipotecas verdes son relativamente nuevas en el mercado. Sin embargo, gracias al nuevo enfoque sostenible y ecológico que está llamado a descarbonizar la economía y la sociedad en su conjunto y a los fondos europeos que llegan para dar un impulso en materia de rehabilitación, estos préstamos se volverán mucho más populares y atractivos para el consumidor medio en los próximos años.

En líneas generales, permiten financiar la compra o rehabilitación de una vivienda eficiente y suelen tener un interés más bajo que el de las hipotecas tradicionales, aunque conviene conocer otros detalles sobre esta alternativa de financiación:

¿Qué son las hipotecas verdes?

Se denominan hipotecas verdes, o hipotecas eco, a las destinadas tanto a la compra de una vivienda sostenible (es decir, con una calificación energética A o B) como a la reforma de una vivienda antigua con el objetivo de mejorar su eficiencia energética y reducir su impacto en el medio ambiente.

¿Qué ventajas tienen las hipotecas verdes para los hipotecados?

En España, ya son varios los bancos que ofrecen hipotecas verdes y, según cada caso, las ventajas pueden variar entre uno y otro. Sin embargo, la principal ventaja que ofrecen las hipotecas verdes con respecto a otros productos hipotecarios es que suelen presentar un diferencial más bajo que otras hipotecas. Es decir, su principal atractivo consiste en que se pagan menos intereses por el préstamo en comparación con otras hipotecas convencionales.

¿Cuáles son los requisitos de una hipoteca verde?

Al igual que las ventajas pueden variar de una entidad bancaria a otra, los requisitos para acceder a una hipoteca verde también cambien. No obstante, el principal requisito que tienen estas hipotecas es que el dinero que recibimos del banco lo invirtamos en un inmueble que se pueda calificar como “sostenible”.

En este sentido, podemos hablar de dos tipos de inmuebles sostenibles, que también son las dos opciones principales a las que están destinadas las hipotecas verdes:

  • Construcción o compra de una vivienda sostenible: Es decir, usar el préstamo para adquirir una vivienda que cuente con un certificado energético que sea A o B.
  • Rehabilitación de una casa para mejorar su eficiencia energética: Es decir, usa el dinero que nos presta el banco para reformar una vivienda pero que, al hacerlo, dicha vivienda mejore al menos un 30% su eficiencia energética.

¿Qué reformas permiten mejorar la eficiencia energética de una vivienda?

Cuando hablamos de la eficiencia energética de un inmueble, hacemos referencia al uso que un inmueble hace de la energía. A mayor eficiencia energética menor consumo energético, y viceversa. Es decir, cuanta mayor calificación de eficiencia energética tenga un inmueble menos energía consumirá y, en consecuencia, menos impacto medioambiental tendrá.

¿Cómo se consigue esto? Llevando a cabo una serie de obras y cambios en la instalación que permiten que la vivienda consiga ofrecer buenas condiciones de confort sin necesidad de gastar mucha energía. Estas obras cuestan dinero, y son las que deberemos financiar con la hipoteca verde que nos conceda el banco. Algunas de las modificaciones más habituales que podemos realizar en un inmueble para mejorar su eficiencia energética son las siguientes:

  • Instalar ventanas que mejoran el aislamiento. Las ventanas son uno de los puntos de fuga principales de una vivienda. Es decir, puntos donde la temperatura interior se escapa al exterior (tanto si se trata de la calefacción en invierno como del aire acondicionado en verano), lo que implica mayor gasto energético en climatización. Instalar ventanas con doble o triple acristalamiento, así como con marcos que cuenten con rotura de puente térmico evita estas fugas de temperatura, lo que reduce la energía que tenemos que utilizar para climatizar la vivienda.
  • Mejorar el aislamiento de la arquitectura interior. Además de las ventanas, las paredes, suelos y techos también constituyen espacios por donde se puede escapar la temperatura. Instalar determinados revestimientos fabricados con materiales que presentan baja conductividad térmica ayuda a evitar este problema.
  • Mejorar el aislamiento de la arquitectura exterior. Igual que podemos mejorar el aislamiento en el interior podemos hacerlo en el exterior. En este caso, lo más habitual es instalar materiales de baja conductividad térmica en azotea y fachada.
  • Instalar paneles solares. Contar con paneles solares en una vivienda nos permite generar nuestra propia energía, lo que, evidentemente, reduce el impacto que la casa en cuestión tiene en el medioambiente al no depender del suministro eléctrico externo (que generalmente está producido mediante la quema de combustibles fósiles).
  • Instalación de un punto de recarga de vehículo eléctrico. La descarbonización de los medios de transporte también cumple un papel importante en la transición ecológica y, contar con un punto de recarga para un vehículo eléctrico de uso privado es otra de las reformas que nos ayudan a reducir el impacto medioambiental que una vivienda tiene en el medio ambiente.
  • Renovación de la instalación eléctrica. Además de poder llegar a ser peligrosa, una instalación eléctrica antigua consume más energía que una nueva. Por ello, renovar la instalación eléctrica de una vivienda también es otra de las reformas que nos ayudará a mejorar la eficiencia energética de una casa.
  • Electrificación de la calefacción. La climatización de una vivienda representa un porcentaje importante de la energía que consume una vivienda y, en concreto, la calefacción, uno de los elementos que más puede llegar a contaminar. Reformar una vivienda para sustituir calderas de gasoil o gas por calderas eléctricas y otras instalaciones adicionales (por ejemplo, suelo radiante) es otra de las reformas que nos ayudarán a mejorar la eficiencia energética de una vivienda.

La eficiencia energética como valor añadido de un inmueble

Como se puede ver, son muchas las reformas que se pueden llevar a cabo en una vivienda para mejorar su eficiencia energética y para reducir su consumo de energía y el impacto que este tiene en el medio ambiente. Esto hace que este tipo de reformas (sobre todo si se trata de reformas integrales) puedan llegar a ser caras, lo que explica la necesidad de que, en muchos casos, sea necesario solicitar una hipoteca verde para financiarlas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que una vivienda con una buena eficiencia energética (A o B) es un valor añadido. Es decir, revaloriza la vivienda. Por ello, al aumentar el valor del inmueble, se puede obtener un mayor beneficio tanto si se vende como si se alquila. Esto explica que, tanto bancos como particulares, se vean atraídos por la posibilidad de mejorar la eficiencia energética de un inmueble en cuestión.

En el caso del banco, es una garantía de que, en caso de impago, el inmueble que se ha reformado con el dinero de la hipoteca verde tendrá un valor elevado. Y, en el caso del particular, podrá alquilarlo o venderlo a un precio mayor.

De hecho, incluso en el caso de que lo use para vivir en él, gracias a las reformas acometidas para mejorar la eficiencia energética, el gasto en energía se verá reducido de forma considerable, por lo que la reforma debe ser vista como una inversión y no como un gasto. De media, se calcula que una vivienda con una buena eficiencia energética llega a consumir hasta seis veces menos energía que una vivienda sin este tipo de reformas. Esto supone un ahorro considerable en las facturas que, además, se mantendrá constante para siempre.

Hipoteca verde o hipoteca tradicional: ¿qué interesa más?

Antes de pedir un préstamo, independientemente del tipo de sea, es necesario comparar hipotecas para saber cómo está el mercado. Solo así se pueden encontrar los productos más adecuados a las necesidades y circunstancias concretas de cada consumidor y en cada momento.

Actualmente, en el caso de las hipotecas verdes, puede que si vamos a comprar una vivienda nos interese más pedir una hipoteca tradicional (incluso si el certificado energético de la vivienda es A o B porque se trata de una vivienda de nueva construcción). La clave está en comparar condiciones y escoger aquella que nos ofrezca más ventajas.

Sin embargo, si lo que queremos es acometer la reforma integral de una vivienda, es posible que sí que nos interese más solicitar una hipoteca verde. ¿Por qué? Porque al solicitar una hipoteca para una reforma en lugar de para adquirir una nueva vivienda, es probable que tengamos más posibilidades de conseguirla si intentamos acceder a una hipoteca verde en lugar de a una tradicional.

En cualquier caso, tanto si estamos ante un caso u otro, lo más importante que debemos tener en cuenta siempre antes de solicitar el préstamo es comparar hipotecas hasta dar con la que realmente se ajusta a nuestras necesidades.