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Empecemos aclarando conceptos, ¿qué es eso del feng shui? El feng shui busca mejorar las condiciones ambientales que fomentan el bienestar y la armonía general del individuo con su entorno.

“La vivienda tiene una de las grandes influencias en tu vida y el feng shui se centra en estos espacios llenos de vida para llegar a tu bienestar. Puedes aplicar el feng shui también a tu ambiente de trabajo, tu jardín o cualquier lugar en el que pases gran parte del tiempo. Como somos de los que pasamos mucho tiempo en nuestros pequeños pisos, os explicamos cómo trabajar el feng shui a rasgos generales en la casa”, afirma el arquitecto de Atrezo Arquitectos, Pablo García.

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Lo primero que debes conocer es cómo es la energía de tu casa y para ello necesitarás:

  1. Obtener un plano en planta de tu vivienda o sino, dibujarlo tú mismo, ubicando puertas y ventanas. En este plano debes trazar todas las estancias. Si vas a realizar una reforma del piso con los planos del proyecto de reforma serán suficientes. Es un buen momento para distribuir el piso, en la medida de lo posible y atendiendo a la funcionalidad, según las orientaciones del feng shui.
  2. Una vez tengas el plano, debes descubrir el centro de la vivienda. “Se trata del punto donde se cortan las líneas que unen sus vértices. Si es un cuadrado es sencillo pero si nuestra vivienda por ejemplo es en L, tendremos que hacer dos rectángulos y unir ambos centros”, aclara.
  3. Posicionamos el diagrama de las 8 direcciones haciendo coincidir los dos nortes.

Ahora toca interpretar las relaciones de estas direcciones y su sentido en tu vivienda.

El norte es agua, orientación relacionada con la noche y el invierno, con la imparcialidad, la curación, el sexo, la espiritualidad, y la flexibilidad. Sus elementos pueden ser el vidrio, el cristal y los acabados de esmalte brillante. Espejos, por ejemplo.

Noreste: tierra. Orientación relacionada con la motivación, la competencia, la nitidez, la toma de  decisiones rápidas y la sinceridad. Sus elementos pueden ser las piedras blancas, el color amarillo, el barro y las alfombras.

Este: El este es la madera. Orientación relacionada con la ambición, la confidencialidad, firmeza, con el comienzo de nuevos proyectos, actividades relacionadas con las plantas. Sus elementos son la madera, el corcho, el mimbre, etc.

Sureste: el viento.  Orientación relacionada con la comunicación, la creatividad, la imaginación, la persistencia y la sensibilidad. Sus elementos pueden ser todos los relacionados con las plantas y el agua.

Sur: el fuego. Relacionado con la pasión, la expresión, la emoción, la sociabilidad. Su elemento pueden ser las velas, una chimenea…

Suroeste: es también de tierra. Relacionado con el realismo, la estabilidad y la simpatía. Sus elementos pueden ser con las macetas de barro y el carbón.

Oeste: Es el metal. Relacionado con el romance, el placer, el fin, la alegría. Sus elementos pueden ser flores rosas en jarrón metálico o monedas en un paño rojo.

Noroeste: es el éter. Relacionado con lo espiritual, la organización, el sentir el control, liderazgo, la sabiduría y la enseñanza. Su elemento puede ser un reloj metálico o de péndulo.

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Hay algunas medidas generales que resumen las buenas prácticas en feng shui.

  • Coloca un cuenco con agua salada en el noreste y el suroeste para aumentar la estabilidad en el flujo del chi en esta dirección.
  • Llena tu vivienda con muchas plantas para darle más vida al chi.
  • Usa materiales naturales como la madera, el barro cocido o el algodón. Colócalo en general en toda la casa para que el chi pueda fluir de manera libre.
  • Mantén tu vivienda limpia y ordenada y crea espacios donde el chi pueda moverse. Demasiado desorden puede estancar la energía.
  • Deja entrar diariamente aire fresco. Esto mantiene una conexión más fuerte con la naturaleza, que es todo lo que nos rodea.