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La crisis del coronavirus será un revulsivo para el mercado del alquiler en toda Europa, según el escenario que plantea Greystar, la firma internacional de inversión, desarrollo y gestión de vivienda de alquiler, y que en España es el mayor gestor de alojamientos universitarios.

Tal y como explica la compañía en un estudio, las dificultades económicas y la inestabilidad laboral que sufrirán muchos ciudadanos y familias como consecuencia de los efectos del covid-19 les impedirá comprar una vivienda y, por tanto, tendrán que acudir al alquiler como solución habitacional. De hecho, Greystar cree que el arrendamiento será la opción más asequible para miles de europeos, lo que provocará que en 2024 haya más inquilinos que hipotecados.

«Si en 2010 el 28% de la población europea tenía suscrita una hipoteca, en 2018 esa cifra habia disminuido al 26%, mientras los inquilinos en régimen de alquiler pasaban del 17 al 22% en el mismo periodo. A esas tasas de crecimiento, los inquilinos en regimen de alquiler superarán a los hipotecados en 2024, una tendencia que podría verse acelerada por el impacto del covid-19, que reducirá el ahorro de las familias», explica la firma. 

El estudio explica que, además del efecto coronavirus, en los últimos años está creciendo el número de hogares, sobre todo unipersonales (un 10% en la UE en la última década, excluyendo a Reino Unido), y se está encareciendo el precio de la vivienda en venta, de ahí la creciente demanda del régimen de arrendamiento.

En este sentido, recalca que «el aumento de la población general incrementa la demanda de vivienda a nivel nacional. A continuación, la urbanización concentra la demanda en pueblos y ciudades. Y, finalmente, esa demanda se fragmenta en hogares urbanos cada vez más pequeños, a menudo unipersonales. La mayor parte de este crecimiento en la formación de hogares urbanos se concentra en la vivienda de alquiler, ya que la asequibilidad del precio es una barrera de entrada para los compradores primerizos. En consecuecia, esperamos que la vivienda de alquiler supere a la de propiedad durante el próximo ciclo”.

Además, Greystar pone el foco en el encarecimiento del precio de la vivienda en Europa y pone como ejemplo el caso de Alemania. En la locomotora comunitaria, que cuenta con  uno de los mercados de alquiler privado más desarrollados, «los precios de la vivienda han crecido un 20% más rápido que los ingresos y un 25% más rápido que los alquileres en los últimos cinco años», aclara la compañía.

A la subida de precios también se une que el desarrollo de viviendas en el Viejo Continente está por debajo de la demanda, mientras que gran parte del parque residencial actual es anterior a la II Guerra Mundial, lo que también impulsará el alquiler.

“Los mercados de vivienda en Europa están crónicamente desabastecidos y la finalización de obras no sigue el ritmo de la creación de hogares. Los permisos siguen estando dos tercios por debajo de su anterior máximo y un tercio por debajo de la media a largo plazo. El stock actual están anticuado, mal configurado y mal gestionado. Ya no cumple su finalidad, en especial si consideramos el cambio hacia el teletrabajo y el mayor énfasis en el bienestar», aclara Greystar.

También es importante señalar, añade el estudio, que, a medida que quienes aspiran a ser propietarios viven de alquiler durante más tiempo, es probable que tengan salarios más altos y una mayor inclinación a pagar alquileres más elevados por la vivienda adecuada. Querrán opciones de alquiler que se ajusten a sus necesidades y a las expectativas de los estilos de vida contemporáneos, lo cual apunta a una mayor demanda de edificios altamente equipados construidos para el alquiler”.

En España, al menos, se están desarrollando diferentes iniciativas para construir edificios residenciales en régimen de alquiler, bajo una modalidad conocida como ‘build to rent’, a la que ya se han sumado ‘players’ como promotoras y fondos de inversión, y que ha despertado el interés del sector financiero.