Foto: My Hobbit Shed

Foto: My Hobbit Shed

Son muchas las vidas tocadas por las películas de ‘El Señor de los Anillos’, pero algunos fans acérrimos, como Jim Costigan, siempre consiguen ir un paso más allá en su devoción por el universo de Tolkien.

Este supervisor de obra de Nueva York ha pasado seis años de su vida intentando traer un trozo de la Tierra Media a este mundo; en concreto, una casa de ‘hobbit’, mimetizada con el entorno como si fuera una colina más. La cabaña cuenta con exuberante techo verde con forma curva y una decoración al detalle que haría sentir envidia a cualquier habitante de Bolsón Cerrado. Pero no todo se reduce al fervor del fenómeno fan: la madriguera ‘hobbit’ es un modelo perfecto de eficiencia energética.

De los rascacielos de Nueva York a la Comarca

Millones de personas han fantaseado con las paisajes y enclaves del universo esbozado por Tolkien y llevado a la gran pantalla por Peter Jackson. Los ríos que cruzan Rivendel, un atardecer en los Puertos Grises o la campechanía que transmite la Comarca. Esta última, de hecho, se puede visitar en Nueva Zelanda, donde fue construido el set de rodaje sobre unas verdes colinas.

Pero Jim Costigan no solo es un fanático de Tolkien, también lo es de la construcción, ya que trabaja como supervisor de obra en la ciudad de los gigantes de acero y cristal, Nueva York. Por ello, la fascinación de Costigan viendo la primera película de la trilogía, ‘La comunidad del anillo’, se centró en la arquitectura de la casa de Bilbo Bolsón.

Se basa en la arquitectura de la casa de Bilbo Bolsón

La original se puede visitar en Nueva Zelanda / Foto: My Hobbit Shed

“Realmente no soy un friki de ‘El Señor de los Anillos’…. soy un friki de ‘El Silmarillion’”, ha revelado Costigan haciendo referencia al libro que los fans consideran la Biblia de la Tierra Media. Lo que atrajo a este neoyorquino de la película fue el diseño de la casa de Bilbo, una madriguera curva, envuelta en vegetación y con todos los muebles arqueados.

“Arquitectónicamente, pensé que esa casa de la película estaba muy bien hecha, que era muy original. Las curvaturas, todo era único. Pensé que era la casa más guay que había visto en mi vida”, dijo Costigan. Este entusiasta de Tolkien decidió que podía ser un bonito reto intentar construir una casa similar, alejada de los rascacielos de Manhattan en los que trabajaba, a más de 100 kilómetros, en los bosques neoyorquinos.

La fachada se funde con el paisaje

La casa está a 100 km de Nueva York / Foto: My Hobbit Shed

Una casa pasiva protegida por la tierra

Costigan inició el proyecto de Hobbit Hollow por algo más que la mera recreación de un pedacito de la Comarca. Quería que su pequeño hogar hobbit fuera una casa pasiva, cubierta y protegida por la tierra. Desde el principio, también quería que la casa fuera eficiente desde el punto de vista energético. Algo que con la cobertura de hierba y tierra y el diseño adecuado se podía conseguir. ¿Hasta dónde alcanzaba la genialidad de J.R.R.Tolkien? Hoy nos seguimos sorprendiendo de las enseñanzas y complejidades que esconde la obra del escritor británico.

Es una casa energéticamente sostenible

Está cubierta y protegida por la vegetación / Foto: My Hobbit Shed

La idea de la casa pasiva de Costigan es la de un espacio superaislado que apenas tenga fugas de aire, con ventanas de alto rendimiento, un puente térmico mínimo y un sistema de ventilación de recuperación de calor para así ahorrar energía. El techo verde vivo consigue proteger a la casa del clima exterior, manteniéndola fresca cuando azota el calor y caliente cuando llega el frío. Esto reduce al mínimo la cantidad de energía utilizada para calentar y enfriar una casa. Por lo tanto, este tipo de hogar no necesitaría un sistema mecánico grande para calefacción o aire acondicionado, lo que supone un gran ahorro económico y ecológico.

Está equipada y tiene luz natural

La cocina, con muebles de madera / Foto: My Hobbit Shed

La vida sencilla del hobbit

El constructor neoyorquino levantó esta madriguera hobbit sobre una base de casi 500 metros, aunque tardó seis años por ser minucioso y creativo con los detalles del estilo de vida de estos personajes, así como con el compromiso de que fuera una estructura sostenible. Al igual que ocurre en las casas de Bolsón Cerrado, el exterior de la Hobbit Hollow está revestido de piedra natural. Sin embargo, a la hora de colocar una puerta redonda en la entrada de la casa, Costigan tuvo que ponerse ingenioso, ya que no cumplía con los estándares de la casa pasiva y posiblemente fomentaría fugas de aire. Así, construyó un marco circular rojo que simulaba la puerta redonda, pero que en realidad escondía una puerta rectangular.

En el interior, un alto techo con bóveda de cañón le da un carácter y profundidad de madriguera a la casa. La abundancia de ventanas y claraboyas en todas las habitaciones, excepto en el baño de visitas, inundan el interior con luz natural, lo que desecha la idea de una casa cueva escondida bajo tierra. Además, está decorada con patrones geométricos en el techo y los marcos del tragaluz, que hacen del espacio interior un lugar muy acogedor. Y no podía faltar una chimenea en la que contar viejas historias como hacía Gandalf. Además, Costigan la ha decorado con una réplica de espada de la Tierra Media, para dar más épica al momento de encender la lumbre y charlar.

El constructor tardó seis años en acabar la casa

Podría convertirse en una casa de alquiler vacacional / Foto: My Hobbit Shed

Costigan es consciente de que no todo el mundo comparte su ilusión, la primera su mujer, que no se quiere ir a vivir a una casa hobbit. Sin embargo, el constructor confía en abrir Hobbit Hollow como una casa de alquiler para vacaciones, con el fin de que la gente pueda disfrutar de todas las comodidades y sencillez de la vida hobbit en pleno vergel natural. Porque la vida de la Comarca no puede ser más tranquila y placentera, mimetizado con la naturaleza, siendo parte del mismo jardín… Todo eso en unas vacaciones comiendo pan de lembas y brindando con hidromiel.