CAF Madrid

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La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha publicado en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid la ORDEN 572/2021, de 7 de mayo, que incluye las normas y restricciones que tendrán que cumplir este verano las 12.000 piscinas de uso recreativo existentes en las comunidades de propietarios y urbanizaciones madrileñas para seguir luchando contra la pandemia del coronavirus.

Con el final del estado de alarma, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha establecido una serie de medidas preventivas que afectan a las comunidades de propietarios, y que se entran en vigor desde el 9 de mayo y que finalizarán cuando el Gobierno Central declare la concluida la situación de crisis sanitaria, declaran desde CAFMadrid, el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid.

Entre las nuevas medidas obligatorias se establece que las piscinas al aire libre o cubiertas, para uso recreativo, deberán respetar el límite del 60% de su capacidad de aforo, tanto en lo relativo al acceso como durante la propia actividad.

“Creemos que prácticamente la totalidad de las piscinas podrán abrir esta temporada, por lo que es importante recordar a las comunidades de propietarios que hay que respetar el aforo permitido del 60% y cumplir con las medidas higiénico-sanitarias establecidas por la Comunidad de Madrid, para evitar la generación de riesgos de propagación del covid-19”, indica Isabel Bajo, presidenta de CAFMadrid. “Durante la pasada temporada, casi el 50% de las piscinas comunitarias pudieron abrir, siendo ejemplarizante la actitud responsable de los vecinos, que atendieron a las recomendaciones y la información de los administradores de fincas colegiados”, añade.

Normativa para piscinas comunitarias en Madrid este verano de 2021

Las siguientes medidas son de obligada aplicación desde el 9 de mayo para las 12.000 piscinas de uso recreativo existentes en comunidades de propietarios y urbanizaciones madrileñas:

  • Las piscinas al aire libre o cubiertas, para uso recreativo, deberán respetar el límite del 60% de su capacidad de aforo, tanto en lo relativo al acceso como durante la estancia. “En la Comunidad de Madrid es obligatorio contratar socorrista en las urbanizaciones que sobrepasen las 30 viviendas, pero su función se limita, por convenio, a la vigilancia del vaso de la piscina, y no al control del aforo”, recuerda Isabel Bajo, presidenta de CAFMadrid.
  • De modo general, para el cálculo del aforo máximo de acceso y permanencia en cada momento en las instalaciones, se podrá utilizar la consideración de que cada usuario debe disponer de 3 metros cuadrados de superficie en la zona de playa o recreo, es decir, 3 metros cuadrados de la superficie de la zona contigua al vaso y a su andén o paseo, y que se destina al esparcimiento y estancia de los usuarios.
  • En la utilización de las piscinas se mantendrán las debidas medidas de seguridad y protección, especialmente en la distancia de seguridad interpersonal entre los usuarios no convivientes, disponiendo de 3 metros cuadrados en el vaso por usuario, cumpliendo con las recomendaciones, medidas y normas establecidas por las autoridades sanitarias.
  • En las zonas de estancia de las piscinas se establecerá una distribución espacial para procurar la distancia de seguridad interpersonal entre los usuarios no convivientes, mediante señales en el suelo o marcas similares.
  • Todos los objetos personales, como toallas, deben permanecer dentro del perímetro establecido, evitando el contacto con el resto de los usuarios. Se habilitarán sistemas de acceso que eviten la acumulación de personas y que cumplan las medidas de seguridad y protección sanitaria.
  • Se recordará a los usuarios, por medios de cartelería visible o mensajes de megafonía, las normas de higiene y prevención a observar, señalando la necesidad de abandonar la instalación ante cualquier síntoma compatible con el covid-19.
  • También desde el CAFMadrid insisten en que, aun cuando durante el baño y mientras que se permanezca en un espacio determinado, sin desplazarse, no será exigible el uso de la mascarilla, sí será obligatorio su uso en los accesos, desplazamientos y paseos que se realizan en las instalaciones de la piscina.

      Sin perjuicio de aplicación de las normas técnico-sanitarias vigentes, en las piscinas de uso colectivo deberá llevarse a cabo la limpieza y desinfección de las instalaciones con especial atención a los espacios cerrados como vestuarios o baños al menos dos veces al día una de ellas con carácter previo a la apertura de cada jornada.

      • Deberán limpiarse y desinfectarse los diferentes equipos y materiales como vasos, corcheras, material auxiliar de clases, reja perimetral, botiquín de primeros auxilios, taquillas, así como cualquier otro en contacto con los usuarios, que forme parte de la instalación.
      • Los biocidas a utilizar para la desinfección de superficies serán los indicados en el Reglamento (UE) del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de mayo de 2012, relativo a la comercialización y el uso de los biocidas. Asimismo, podrán utilizarse desinfectantes como diluciones de lejía 1:50 recién preparada o cualquiera de los desinfectantes con actividad virucida que se encuentran en el mercado y que estén debidamente autorizados y registrados.
      • Si la medición de cloro libre residual resultara < 0,5 mg/l, se procederá a desalojar el vaso, no permitiéndose el baño hasta que se vuelva a obtener una concentración mínima de 0,5mg/l (en caso de utilizar bromo: 2 mg/l).
      • El uso y limpieza de los aseos se llevará a cabo con los desinfectantes y las medidas recomendadas.
      • Además del cumplimiento general de las medidas de higiene y prevención establecidas, en el caso de que en las instalaciones se preste algún tipo de servicio de hostelería y restauración, la prestación del servicio se ajustará a lo previsto en las condiciones para la prestación del servicio en los establecimientos de hostelería y restauración.

      Piscinas desmontables en terrazas

      Dada la proliferación de piscinas desmontables en terrazas de viviendas en la temporada pasada, el CAFMadrid advierte del riesgo que para el resto de los vecinos supone su instalación, ya que el edificio no está diseñado para que el forjado soporte el peso de este tipo de piscinas.

      Es por ello que antes de instalar una piscina desmontable, “es importante que el propietario encargue un estudio firmado por un técnico competente, en el que se garantice la correcta instalación, además de proceder a la contratación de un seguro de responsabilidad civil que cubra posibles accidentes y daños”, aconsejan desde CAFMadrid.