Vista aérea del Tribunal Supremo / Wikimedia commons

Vista aérea del Tribunal Supremo / Wikimedia commons

El Tribunal Supremo recula y establece que es el banco el que debe abonar el impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) en las escrituras públicas de la hipoteca y no el hipotecado. En una sentencia del pasado 16 de octubre, la Sala Tercera del Alto Tribunal ha modificado su jurisprudencia anterior y concluye que el único interesado en la inscripción de la hipoteca es la entidad financiera.

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En concreto, la sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Jesús Cudero, señala que el negocio inscribible es la hipoteca y que el único interesado en la elevación a escritura pública y la ulterior inscripción de aquellos negocios es el prestamista, que solo mediante dicha inscripción podrá ejercitar la acción ejecutiva y privilegiada que deriva la hipoteca.

De este modo, la sentencia anula un artículo del reglamento del impuesto (que establecía que el prestatario es el sujeto pasivo del impuesto) por ser contrario a la ley. En concreto, se trata del artículo 68.2 de dicho reglamento, aprobado por Real Decreto 828/1995, de 25 de mayo.

La decisión cuenta con un voto particular discrepante, emitido por el magistrado Dimitry Berberoff, que postula el mantenimiento de la jurisprudencia anterior, y otro concurrente, del magistrado Nicolás Maurandi, que considera que la sentencia debió incidir en la existencia de dos impuestos en el de actos jurídicos documentados y en el principio de capacidad económica previsto en el artículo 31 de la Constitución.

Recordamos que la anterior sentencia es la del pasado 28 de febrero en la que el Supremo concretó que el AJD debía abonarlo el cliente, mientras que el banco sólo debía pagar a medias con el hipotecado el timbre de los documentos notariales. Y las copias de la hipoteca deben pagarlas quien las solicite.

Es decir, por el timbre de los documentos notariales, el impuesto correspondiente a la matriz se abonará por partes iguales entre prestamista y prestatario, mientras que el pago de las copias le corresponde a quien las solicite, ya sea la entidad financiera o el cliente. Entre ambos (timbre y copias autorizadas), hablamos de un coste que no suele superar los 30 euros.

De media, el desembolso de todos los gastos hipotecarios (notaría, Registro y AJD) ronda los 3.000 euros, aunque la cifra depende del importe del préstamo hipotecario que se firme y de la comunidad autónoma en la que se ubique la vivienda.

A continuación mostramos una tabla donde se ve el AJD que hay que pagar en cada CCAA:

Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, explica que “la decisión judicial supone un severo revés para el sistema financiero español y una alegría para todos los que ya están hipotecados, que podrían recibir una cantidad muy importante. A corto plazo, la sentencia podría endurecer de forma inmediata la concesión de nuevos préstamos recuperando las comisiones de apertura (que muchos bancos ya habían eliminado) e incrementar los diferenciales de las nuevas hipotecas. La sentencia, muy negativa para los que quieran hipotecarse a partir de ahora, se suma a la incertidumbre actual en el sector bancario, que sigue a la espera de que se apruebe la nueva ley hipotecaria. Aunque en idealista creemos que la fuerte competencia entre los bancos por captar nuevos clientes podría minimizar estas posibles subidas, es probable que la sentencia dificultará el acceso al crédito para los que estén ahora intentando comprar una casa”.