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El programa ’Help to Buy’ creado en Reino Unido en 2013 para facilitar el acceso a la vivienda, enfocado a primeros compradores, ha supuesto una subida encubierta de los precios de la vivienda en Inglaterra, sobre todo en Londres y grandes ciudades demandadas, según un informe emitido por la Cámara de los Lores. Desde entonces, ha ayudado a casi 340.000 familias a obtener un préstamo hipotecario avalado por el Estado de hasta el 95% del valor de la casa, con un volumen total de 29.000 millones de libras, unos 34.800 millones de euros al cambio actual.

“El plan de ayuda para la comprar de casas del gobierno ha hecho subir los precios de la vivienda en Inglaterra y no ha logrado ofrecer una buena relación calidad-precio para los contribuyentes”, según un informe de la Cámara de los Lores publicado el pasado lunes.

En cambio, el dinero gastado en el plan podría haber ayudado a reponer las existencias de vivienda social en Inglaterra, según afirmaron los autores del informe, que forman parte del Comité de Medioambiente de los Lores. “Con el actual esquema, los precios se inflan por encima del valor de las ayudas, sobre en todo en áreas donde más se necesitan. Esta financiación se gastaría mejor en aumentar la oferta de viviendas”, según el informe.

La principal crítica al programa Help to Buy ha sido que funcione como un subsidio al desarrollo de viviendas, y que hace poco por abordar la falta de vivienda asequible en el mercado británico. Según el estudio de la Cámara de los Lores, el stock de viviendas sociales se ha reducido en cerca de 500.000 viviendas desde 2000, según los datos de la organización benéfica Shelter.

“Help to Buy ha tenido sus virtudes, particularmente fuera de Londres. Pero en la capital y en los puntos críticos de demanda, la ayuda se ha ido directamente al precio. Ese ha sido el problema”, ha afirmado la baronesa Neville-Rolfe, presidenta del comité.

Desde que se introdujo Help to Buy en 2013, cerca de 340.000 hogares han podido adquirir su primera vivienda gracias al préstamos con garantía hipotecaria, con ayudas que han ascendido hasta los 29.000 millones de libras, unos 34.800 millones de euros al cambio actual.

En el mismo período, según el informe oficial, el precio de las acciones de las principales constructoras casi se ha triplicado, entre ellas Persimmon, Barratt Homes o Taylor Wimpey.

Mientras tanto, Los constructores y promotores defienden el esquema, argumentando que ha ayudado a ampliar el acceso a la vivienda y el parque residencial en Reino Unido. «Desde su introducción en 2013, Help to Buy ha sido el factor que más ha contribuido a la mejora de la oferta de viviendas», destaca David O’Leary, director de políticas de Home Builders Federation, un organismo de la industria de la construcción.

El comité de la Cámara de los Lores ha presentado una serie de propuestas para abordar la escasez de viviendas, instando al Gobierno de Boris Jonhson a reformar el sistema de ayudas, apoyar a los pequeños constructores y redirigir fondos hacia nuevas viviendas sociales y aumentar la mano de obra de trabajadores de la construcción.

El Gobierno publicó un libro blanco en agosto de 2020 destinados a simplificar el sistema de planificación y ayudas a la construcción, que sigue resultando farragoso y difícil para los pequeños promotores y constructores.

Según el propio informe, aumentar el número de pymes de la construcción resulta clave para resolver el problema de la escasez de vivienda social, y retoma datos de la serie histórica: a finales de la década de 1980, el 39% de la vivienda nueva construida en Inglaterra procedía de pymes de la construcción. Ahora, solo representan el 10%.