Para trabajar en la construcción ya no vale cualquiera”. Éste es uno de los mensajes que está lanzado el sector en España en los últimos tiempos para marcar distancias con la época de la burbuja.

A pesar de que el ladrillo es una actividad que, en términos generales, requiere una cualificación inferior a la de otros sectores como la industria, los expertos insisten en que se trata de un negocio que se está profesionalizando y especializando a pasos agigantados.

Para comprobarlo, basta echar un vistazo a las conclusiones del último informe que ha publicado sobre la materia la Fundación Laboral de la Construcción, para el que se ha nutrido de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica el INE.

Según consta en el estudio, los trabajadores no cualificados (que incluye personas analfabetas, con estudios primarios incompletos y con educación primaria) han pasado de representar un 24% de la masa laboral en la construcción a un 9,6% en la última década. Dicho de otro modo: si en 2008 suponían uno de cada cuatro trabajadores, actualmente la proporción se reduce a menos de uno de cada 10.

Su situación es la inversa a la que han vivido los trabajadores con educación superior, que han pasado de representar un 16,8% a un 24%. Sin embargo, los empleados más cualificados siguen sin ser el colectivo más fuerte del sector, que está ocupada por los trabajadores con primera etapa de educación secundaria y similar con un 43,3% del total.

Así han cambiado el panorama en los últimos años, según el porcentaje que ocupa cada nivel formativo sobre los ocupados totales del sector de la construcción:

 
Nivel formativo 2008 2011 2014 2017
Analfabetos
0.7
0.3
0.1
0.2
Estudios primarios incompletos 4.2 2.5 1.4 1.3
Educación primaria 19.1 14.8 8.9 8.1
Primera etapa de educación secundaria y
similar
38.4 38.8 41 43.3
Segunda etapa de educación secundaria con orientación profesional
8.8 10.7 11.1 11.3
Segunda etapa de educación secundaria, con
orientación general
12.1 11.7 10.6 11.8
Educación superior
16.8 21.2 26.9 24.1

Las CCAA de referencia

Dejando a un lado la media nacional, si nos fijamos en las cifras regionales descubrimos que hay varias autonomías en las que los trabajadores de educación superior son el colectivo más numeroso dentro de la mano de obra actual de la construcción.

Mientras en Andalucía, Cataluña o los archipiélagos, el colectivo más importante coincide con la media nacional (al contar con un peso destacado los empleados con un nivel educativo medio), en regiones como Asturias, Madrid, País Vasco o La Rioja la formación superior es el nivel más destacado. En la comunidad madrileña este colectivo supone un 31% del total, mientras que en la asturiana y la vasca su peso se acerca al 39%. En la autonomía riojana incluso supera el 40%. En cambio, en Baleares, Castilla-La Mancha y Extremadura el porcentaje de empleados con educación superior es inferior al 15%.

Y es que encontramos hasta seis CCAA donde los trabajadores con primera etapa de educación secundaria y similar suponen más de la mitad de la mano de obra en la construcción: se trata de Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia y Murcia.