La expropiación de viviendas vacías en País Vasco será una realidad. Y es que el Tribunal Constitucional ha respaldado la ley de vivienda de la región, que da potestad al Gobierno vasco y a los ayuntamientos para expropiar inmuebles que estén desocupados. La ley llegó a los tribunales después de que el PP la recurriera hace dos años.

El Gobierno de la región ha explicado que la decisión del Alto Tribunal no dará lugar a una oleada de expropiaciones. De hecho, deben darse una serie de características para que puedan llevarse a cabo.

Para empezar, solo se podrán expropiar las casas que lleven más de dos años desocupadas sin una causa justificada y estén ubicadas en zonas con una elevada demanda de vivienda social. En esos casos, la Administración podrá ponerlas a disposición del mercado de alquiler social. 

El último censo, basado en datos de 2015, calcula que en País Vasco existen unas 86.000 viviendas vacías, lo que supone en torno al 8% del total. De dicha cifra, un tercio son casas de temporada, mientras que el resto (menos de 59.000) están clasificadas como deshabitadas.

¿Y en qué consiste este concepto? No se considera deshabitada una segunda residencia, ni tampoco aquellas casas en las que se ha producido un traslado de domilicio por motivos laborales, de salud o dependencia, ni mucho menos cuando se trate de una emergencia social. Antes de que la Administración declare que una casa está vacía debe abrir un expediente, hablar con los propietarios y contrastar si el inmueble cumple con los requisitos para acogerse a esta posibilidad. 

Tampoco podrán expropiarse las viviendas que estén inmersas en un proceso de desahucio que esté impulsado por un banco, una filial inmobiliaria o una entidad de gestión de activos. 

Antes de la expropiación, la ley de vivienda de la autonomía, que fue aprobada en junio de 2015 con el apoyo del PSOE, EH Bildu y UPyD (PP y PNV votaron en contra), contempla otras medidas para incentivar que los propietarios saquen las viviendas al mercado sin necesidad de llegar a la expropiación. Por ejemplo, contempla la puesta en marcha de un canon específico sobre los inmuebles desocupados y de un alquiler forzoso como pasos previos.