A menos de una semana de que se desvele la ciudad ganadora para albergar la sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés), Barcelona está haciendo el sprint final para lograr ser la elegida. Pero la tensión política en Cataluña no se lo está poniendo fácil a la ciudad catalana, que postulaba como preferida antes del 1 de octubre. Por eso, el Gobierno español lanzará a partir de hoy una última ofensiva diplomática para conseguir los votos necesarios el próximo 20 de los estados miembros de la UE.

La EMA, que hasta la fecha su sede se ubica en Londres, tiene programado hacer la mudanza antes de que se culmine el proceso del Brexit, eso es, marzo de 2019. Por eso, la institución abrió en abril de este año la candidatura para ciudades de países miembros de la Unión Europea dispuestas a ser la nueva sede. Y en una semana se desvelará la decisión final del Consejo Europeo de Asuntos Generales sobre el futuro de la EMA.

Es desde el Gobierno español donde están gestionado la ofensiva, desde tres áreas: la presidencia, el Ministerio de Exteriores y el Ministerio de Sanidad.

El Ayuntamiento de Barcelona, por su parte, se encuentra ahora en una situación algo más compleja que hace solo dos días. La gestión de la candidatura se estaba llevando desde la concejalía de Empresa, Cultura e Innovación, representada hasta ayer por Jaume Collboni (PSC). Pero ayer se confirmó la ruptura entre Barcelona en Comú y PSC para gobernar el Ayuntamiento de Barcelona. 

El Govern catalán, por otra parte, se encuentra actualmente en otra tesitura aún más enrevesada. Aparte de ser cesado tras la aplicación del artículo 155, medio gobierno se encuentra en prisión provisional y otro medio huido en Bruselas, entre los cuales se encuentra el conseller de Sanitat, Toni Comín. Con lo que se hace prácticamente imposible la defensa de la candidatura por parte de la Generalitat. 

De todas formas, fuentes de la candidatura aseguran que Barcelona ya dispondría de votos de diversos países, como Portugal, Chipre, Rumanía o Grecia, países que, por otro lado, también presentan ciudades suyas como candidatas. Hay que tener en cuenta que en esta votación los países con ciudad candidata podrán votarse a sí mismos.

Barcelona era la favorita hasta el 1 de octubre. Pero los hechos que desencadenaron el reférendum celebrado aquel día para declarar la independencia de Cataluña (y su desanexión de la Unión europa como consecuencia) complicó su posición en ‘pole’.

Entre las ciudades que se postulan hoy como favoritas figuran Amsterdam, Viena y Bratislava.

¿Cómo se votará?

La votación podrá ir en dos o tres vueltas, todo depende del número de votos. En la primera ronda cada estado podrá repartir seis votos: tres para la primera opción, dos para la segunda y uno para la tercera ciudad. Con los tres aspirantes con mayor puntuación se pasará a una segunda ronda de votos donde cada país votará con un solo punto. Esta vuelta será definitiva si hubiera una mayoría absoluta.

Si no hubiese mayoría absoluta en la segunda ronda, las dos ciudades con mayor puntuación se deberán disputar el podio, lo que llevaría a una tercera y definitiva vuelta.