La firma catalana MK Premium cerró 2017 con un beneficio de 1,7 millones de euros y un crecimiento de su facturación del 136% respecto a 2016. Ese escenario ha reforzado sus planes de expansión para 2018. Después de abrir su primera oficina en Madrid a finales del año pasado, da un salto internacional e inaugura dos delegaciones, ambas en Portugal: una en Lisboa y otra en Oporto. Con esta estrategia, la compañía espera facturar 7 millones de euros en el país luso.

El fondo de inversión familiar, liderada por los hermanos Leiva, se define por la adquisición de edificios antiguos con la intención de “recuperar patrimonio arquitectónico y atender a la actual demanda inmobiliaria”.

Creada en 2012, la empresa tiene 80 activos en cartera y en el mercado portugués ven “una gran oportunidad de inversión”, debido al gran número de edificios singulares que ofrece la capital lusa. “Con una tasa de paro inferior al 8% y una creciente recuperación económica, el sector inmobiliario ha resurgido en Portugal”, explica Daniel Leiva, socio fundador de la compañía.

La oficina en Lisboa se encuentra en una de las arterias comerciales más importantes de la ciudad, en la avenida Liberdade, el mismo enclave donde esperan cerrar su primera operación inmobiliaria en el país. En Oporto, por su parte, han escogido para su sede la Praça Mouzinho Alburquerque

Con este paso, también han avanzado desde MK Premium que tienen intención de aspirar a créditos de mayor magnitud, como la adquisición de hoteles o edificios residenciales, cuya inversión sea de 5 millones de euros mínimo. Sería la primera vez en cinco años que optaran a crédito bancario y eso “permitiría a MK Premium especializarse en una nueva línea de negocio”, comenta Leiva. “Si bien nuestra pionera experiencia fue con colaterales residenciales, nuestro objetivo está en adquirir activos hoteleros con la finalidad de seguir consolidándonos en el sector”, añade.