El fondo Apollo vuelve a apostar por el inmobiliario en España. A pesar de que en los últimos años se ha centrado más en la venta de activos, ha cerrado un acuerdo con Banco Santander para comprarle un portfolio de activos comerciales valorado en unos 200 millones de euros. La operación se gestó en diciembre, aunque será este mes cuando se cierren todos los detalles.

La cartera incluye oficinas de gran tamaño situadas en zonas secundarias de Madrid y Barcelona, cuyas rentas todavía tienen recorrido al alza, según Apollo. Además, ha adquirido algunos locales comerciales, oficinas de menor tamaño y algunos activos industriales con la intención de venderlos próximamente a inversores minoristas interesados.

El fondo entró por primera vez en el mercado doméstico en 2011, uno de los peores años de la crisis, y desde entonces ha invertido más de 1.000 millones de euros en activos y deuda. Por ejemplo, ha adquirido Evo Banco, el 85% de la inmobiliaria Altamira, el negocio hipotecario de Citigruop en España y los hoteles que en su día se adjudicaron entidades como Popular y Caixabank. No obstante, se ha desprendido de buena parte de dicha cartera. La operación más reciente ha sido la venta de su participación en Altamira al banco doBank por un importe cercano a los 500 millones. 

En paralelo a ese proceso de desinversión, Apollo está dotando de recursos a un vehículo bautizado como European Principal Finance III, a través del cual va a llevar a cabo la compra de activos al banco liderado por Ana Botín. Esta será la primera operación, pero no la única: el vehículo tiene una capacidad para invertir hasta 6.000 millones de dólares (unos 5.300 millones de euros), de los que parte podrían acabar en el mercado español. 

Para Banco Santander, la operación supone un paso adelante en su estrategia por soltar lastre inmobiliario, después de cerrar un acuerdo con el fondo Cerberus para traspasarle una cartera residencial por un importe superior a los 1.500 millones de euros.