El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado un nuevo toque de atención a Irlanda por la escalada de precios que está registrando la vivienda.

En un análisis que ha realizado al país, uno de los que necesitaron un rescate durante la crisis, el organismo presidido por Christine Lagarde recuerda que el precio de los alquileres en la economía celta ya supera los niveles precrisis y que, si las previsiones acierta, la vivienda seguirá encareciéndose a ritmos de dos dígitos.

El año pasado, de hecho, Irlanda fue el país europeo donde más subió el precio de las casas, con un alza del 11,8%, seguido por Portugal (10,5%) y Eslovenia (10%), según los datos de la agencia de estadísticas europea Eurostat. España, por su parte, registró un alza interanual del 7,2%. 

Según el organismo, son varios los factores que están motivando la demanda residencial, como la mejora del mercado de trabajo y los mayores ingresos de las familias. Con estae impulso sobre la mesa, y a pesar de que no observa riesgos inmediatos para la estabilidad financiera irlandesa, sí que ha realizado algunas recomendaciones al Gobierno.

Por ejemplo, aconseja tomar más medidas para racionalizar los procesos de planificación en el sector de la construcción, limitar las hipotecas a los ingresos de los ciudadanos, facilitar la reestructuración de la deuda de las constructoras que sean viables y estén atravesando problemas puntuales, o cambios en la vivienda social que permitan que dichas casas van dirigidas a las familias con menos recursos. El FMI también pide que se vigilen los préstamos con riesgo de mora.