Unplash

Unplash

Mucho se está hablando del futuro del mercado inmobiliario y de los cambios sociales que puede estar provocando la pandemia del coronavirus en las grandes ciudades del planeta. A pesar del creciente interés por cambiar de residencia a la periferia, se mantiene el fuerte apetito por las ventajas y características de los centros urbanos, según un estudio de Barclays.

La gente no está dispuesta a abandonar las ciudades de forma masiva pese a las noticias que hablan del mayor aumento de la demanda hacia zonas rurales y en la periferia de las grandes urbes, según un estudio elaborado por Barclays para el mercado de en EEUU.

Los precios de las propiedades aumentaron durante la pandemia del covid-19 en EEUU, y contrariamente a la percepción popular, los incrementos se sintieron en todas las áreas analizadas, desde las áreas urbanas hasta las zonas suburbanas y rurales.

El coronavirus no ha provocado que las preferencias de vivienda se desvíen de la vida urbana”, concreta el estudio. Los datos confirman una creciente «aversión a la densidad» y a un aumento de la demanda en busca de más espacio y aislamiento. Pero el informe también revela que «los cambios de precios durante el covid-19 sugieren que la gente todavía está dispuesta a pagar por las comodidades urbanas, valorando el acceso al ocio y cultura que se encuentran en las grandes ciudades”. El estudio añade que lo que necesitarán los demandantes de viviendas es encontrar lugares donde se sientan cómodos con las reglas del distanciamiento social.

El estudio tampoco se cierra en banda y abre la posibilidad de que las zonas periféricas estén ganando mercado y lo sigan haciendo en un futuro, ya sea por las personas que buscan más espacio en casa para el teletrabajo, puesto que no tienen que desplazarse al centro de las urbes para trabajar. La otra posibilidad es el cierre de los equipamientos urbanos, como bares, restaurantes, teatros o cines, en vista de la inestabilidad de la pandemia.

Según los autores del estudio “si alrededor de un 2% de la demanda se traslada del centro a la periferia, se necesitarían alrededor de 500.000 nuevas viviendas en EEUU para satisfacer la demanda.

Se espera que los precios de la vivienda sigan aumentando

En el mercado norteamericano, solo las grandes urbes de Nueva York y San Francisco experimentaron caídas de sus precios durante la crisis del covid-19. Desde Barclays estiman que “la tendencia alcista de los precios de la vivienda en ciudades y suburbios persiste”, incluso después de la pandemia, ya que la accesibilidad ha mejorado y se espera que siga siendo alta durante algún tiempo.

“La caída de los tipos de interés a largo plazo ha hecho que los préstamos hipotecarios sean más accesibles, mientras que los ahorros de los hogares se han disparado como resultado las medidas gubernamentales de confinamiento”, añade el estudio.