El euríbor a 12 meses, el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, ha vuelto a demostrar en febrero que todavía no conoce su suelo bajista.

A pesar de que en el primer mes del año rompió con el récord marcado durante el año y medio anterior (entre agosto de 2016 y diciembre de 2017 el índice firmó mínimo tras mínimo consecutivo), en febrero ha vuelto a hacer historia tras romper la barrera del -0,19%. A la espera de que el Banco de España confirme el dato, los datos de mercado sitúan la media mensual en el -0,191%… un nivel inédito hasta la fecha que se convierte en el broche de oro a su segundo aniversario en terreno negativo. 

Es una buena noticia para millones de hipotecados, ya que en las próximas revisiones traerán rebajas a la cuota mensual que pagan. No obstante, y tras acumular tantos meses por debajo de cero, el ahorro será testimonial: para una hipoteca media, la cuota bajará unos 60 euros al año.

¿Y qué puede pasar en el futuro? En los dos primeros meses del año el euríbor ha jugado al despiste, aunque los expertos siguen pensando que podríamos ver un cambio de tendencia a lo largo de este año. El motivo es que el euríbor a 12 meses adelanta un año los movimientos que puede realizar el BCE en los tipos de interés y, de momento, el consenso de mercado prevé que las primeras subidas del precio del dinero se producirán en primavera del año que viene. Y eso si la economía y la inflación de la eurozona lo permiten. 

 Habrá que esperar para saber si esta vez acierta el mercado y si finalmente los bancos son capaces de sacar adelante el euríbor plus, un nuevo cálculo que promete reducir la volatilidad y que en 2017 no ha podido ponerse en marcha por la dificultad que supone su implantación.