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La parte del salario que dedican las familias a pagar la hipoteca sobre sus casas aumentó por primera desde 2007, en plena burbuja de la vivienda. Según los registradores, la cuota hipotecaria creció un 4% hasta los 544 euros de media mensual, lo que supone un 28,6% del sueldo que entra en los hogares cada mes. Los expertos afirman que se sigue en niveles históricamente bajos, pero no hay que obviar que el nivel de accesibilidad sufre nueve años después y volvemos a endeudarnos.

El mercado residencial consolida el ritmo de recuperación después de pasar lo peor de la crisis. El incremento de las compraventas de viviendas con el que cerró 2017, una subida cercana al 15% según el Colegio de Registradores, encadena por cuarto año consecutivos de alzas. El próximo 28 de febrero se conocerá el dato de cierre de año de los préstamos hipotecarios, que superarán con claridad las 300.000 hipotecas, un dato que no se veía desde 2011.

La mejora del crédito hipotecario hace que cada vez más familias se decidan por contratar una hipoteca para comprarse una casa y endeudarse, que unido al aumento generalizado del precio de la vivienda supone un deterioro del nivel de accesibilidad.

Aunque todavía en niveles históricamente bajos, a cierre de 2017 la cuota hipotecaria media mensual se quedó en casi 544 euros, lo que supone un 4% más frente a 2016, cuando marcó el mínimo de la serie con 523 euros.

Esta cuota sobre el salario medio mensual supone un esfuerzo para las familias con hipotecas del 28,6% del sueldo que entra en casa al mes, lo que supone 1,17 puntos porcentuales más que en 2016, cuando recogió su esfuerzo más bajo con un 27,5% con respecto al coste salarial.

“Los plazos de contratación previsiblemente podrían paliar parcialmente el deterioro causado por estos factores, aunque con un margen de recorrido muy bajo. Finalmente, los salarios, de mantener la tendencia actual, seguirán configurándose como un factor relativamente neutral dada su estabilidad, con reducciones en términos reales”, afirman los registradores.

Los expertos y actores del sector destacan que los niveles de endeudamiento de las familias están bajos, y todos los bancos avisan de que la cuota de la hipoteca que vayas a pagar no supere el 30%-35% del salario que entra del hogar.

“En próximos trimestres se seguirá perdiendo nivel de accesibilidad, aunque todavía en niveles históricamente bajos, lo que no debe ser un factor suficiente como para obviar el comportamiento de esta variable y sus importantes consecuencias sobre la demanda de vivienda”, concretan desde la Estadística Registral Inmobiliaria.

Por regiones, trece comunidades autónomas han presentado incrementos anuales en la cuota hipotecaria mensual media y doce en el porcentaje de dicha cuota con respecto al coste salarial.

Madrid (773,5 euros), Baleares (743,5 euros), Cataluña (651,5 euros) y País Vasco (574,3 euros) son las comunidades que registraron mayores cuotas hipotecarias en 2017. Por el lado contrario, se situaron Extremadura (331,7 euros), Murcia (371,9 euros) y Castilla-La Mancha (397,6 euros). La cuota media hipotecaria subió sobre todo en Baleares (8,7%), Canarias (7,7%), La Rioja (7,2%), Castilla-La Mancha (7,2%) y Cataluña (7%)

Si nos vamos al porcentaje de esta cuota sobre el coste medio salarial por comunidades, en Baleares (41,5%), Comunidad de Madrid (34%), Cataluña (32,4%) y Canarias (28,8%) se registraron los mayores esfuerzos salariales, con las tres primeras por encima de ese 30% que todos recomiendan no pasar. Estas mismas cuatro regiones Baleares (2,7%), Cataluña (2,1%), Canarias (1,9%) y Comunidad de Madrid (1,5%) registraron los principales incrementos que dieron un empeoramiento de la accesibilidad a la compra de vivienda.