Fuente: Unsplash

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El coronavirus impacta en la actividad de construcción en Cataluña. Este sector cayó un 15,5% en 2020, lo que le llevó a facturar unos 7.000 millones de euros menos debido a la crisis generada por la pandemia, según datos de la Cámara Oficial de Contratistas de Obras de Cataluña (CCOC).

Este recorte de la actividad podría llevarse por delante a entre un 15% y un 20% de las empresas catalanas dedicadas a la construcción. Las más perjudicadas por el frenazo del sector serían las empresas pequeñas, de entre cinco y diez empleados, según la CCOC.

Según explican desde el organismo, la actividad no se reprenderá con normalidad hasta 2022, pese a que la previsión es que en 2021 aumente entre un 5% y un 8%. El presidente de la entidad ha señalado que “la situación es complicada porque no se realizan nuevas licitaciones y el sector privado está bastante parado, por lo que los constructores van finalizando las obras contratadas sin que entre ninguna nueva”.

En cuanto a la recuperación que supondrán los fondos europeos, la entidad no prevé que causen impacto en el sector hasta finales de este año o principios de 2022. Por ello, la CCOC envió diversas peticiones a los partidos antes de las elecciones autonómicas del 14 de febrero en Cataluña, entre las que estaban incrementar la inversión pública en infraestructuras y equipamientos estratégicos para corregir el déficit que acumula Cataluña o un pacto para determinar cuáles son las infraestructuras básicas que requiere la región y hacer una planificación de las mismas en periodos mínimos de diez a quince años.

La entidad también ha recordado que en 2020 la licitación de obras en Cataluña cayó un 23%, hasta 1.501,8 millones de euros. En concreto, la inversión de la Administración General del Estado fue de 196 millones de euros, lo que supone un descenso del 65% respecto al año anterior.