Ya han pasado cuatro años y medio desde que las primeras sociedades de inversión empezaron a salir a bolsa en España. Por aquel entonces, nadie podía esperar que estos vehículos nuevos en el mercado doméstico podrían llegar a tener una participación tan activa en el sector y contribuir al despegue del ladrillo.

Desde finales de 2013, su protagonismo en el sector ha ido ganando peso y ya hay más de medio centenar de socimis en los mercados. Los expertos sostienen que su aportación ha sido fundamental en la dinamización y profesionalización del sector inmobiliario, aunque creen que podrían perder atractivo para los inversores si no se mejora su tratamiento fiscal. Y es que países como Reino Unido, Francia o EEUU, donde la figura está más asentada, están anunciando cambios fiscales que favorecen a los inversores.

En el mercado británico, por ejemplo, el tipo general de gravamen en el Impuesto de Sociedades se encuentra en el 19%, aunque a finales de esta década está previsto que se sitúe en el 17%. En el caso francés, los Presupuestos de este año contemplan una reducción del tipo de retención sobre los dividendos pagados a residentes por debajo del 13%.

EEUU, por su parte, acaba de reducir el gravamen aplicable a socios (entidades jurídicas) del 35% al 21%, en tanto que el tipo máximo aplicable a personas físicas sobre sus dividendos se sitúa en el 20%.

¿Y qué sucede en España? Las empresas que invierten en socimis pagan un 25% al estar sujetas al Impuesto de Sociedades, mientras que los particulares pagan entre un 19% y un 23% por los dividendos que reciben a través de gravamen del ahorro. Para los extranjeros, ya sean personas o empresas, el impuesto se sitúa en el 19%.

Por eso, el sector pide cambios en su tratamiento fiscal, argumentando que estas diferencias con los REITs extranjeros (socimis por sus siglas en inglés) pueden mermar la competitividad de los vehículos domésticos.

No podemos olvidar que las socimis no solo son un vehículo de inversión de los grandes patrimonios, sino que permiten a los pequeños ahorradores apostar por la mejora del sector inmobiliario sin tener que comprar inmuebles invirtiendo en sus acciones.

Además, se espera que el boom de este tipo de sociedades continúe al alza, aunque los expertos sostienen que cada vez se están especializando más por tipo de activo. Si en los primeros años estos vehículos apostaban por la compra de todo tipo de inmuebles, ahora están surgiendo socimis especializadas en viviendas, en hoteles, en oficinas o en activos alternativos como residencias de estudiantes o de mayores.