Dos meses más tarde, el Ayuntamiento de Barcelona ya ha obtenido respuesta del Banco Europeo de Inversiones (BEI). El pasado 27 de marzo el Consistorio formalizó la solicitud 125 millones de euros al BEI para pagar la mitad del coste de construcción de 2.198 viviendas de su Plan de Derecho a la Vivienda, y hoy ya cuenta con la aprobación de la entidad. Es la primera vez que el BEI aprueba una financiación de esta magnitud para la construcción de vivienda pública en Barcelona. 

El equipo de Colau se marcó, desde el arranque de su mandato, cumplir con su promesa electoral de construir 10.000 viviendas asequibles para hacer accesible la vivienda a todos los barceloneses. 

Este préstamo con el BEI servirá para pagar la mitad de los 245 millones que le costará levantar 23 promociones de viviendas, lo que se traduce en 2.198 pisos de los 8.854 del Plan de Vivienda de Colau 2016-2025. El otro 50% se financiará con dos aportaciones: un 60% de esa otra mitad vendrá por parte del Ayuntamiento (a través de aportaciones de capital) y un 40% a través de otras entidades financieras, públicas o privadas, algo aún por concretar.

La operación aprobada con el BEI es un crédito a 30 años de plazo de devolución con el que ahorrarán 45 millones de euros en intereses si se hubiera financiado con una entidad habitual. Por el momento, se desconocen los detalles del tipo de interés hasta que no se formalice el préstamo.

El alcalde en funciones, Gerardo Pisarello, ha celebrado la noticia por ser “un aval para Barcelona y sus políticas de vivienda, que se producen por tener una clara orientación social y energética”. En el adverso a esas declaraciones, lamentaba que ni desde el Gobierno central ni el autonómico “asumen su compromiso en materia de vivienda”. En la misma línea, el regidor de Vivienda, Josep Mª Montaner, contrastaba la concesión del BEI con “la inexistencia de otra banca pública a la que recurrir, ni en Cataluña ni en España”, que disponga de una línea de actuación para dar créditos para promociones de vivienda pública de alquiler. 

Los criterios que aplica el BEI para conceder este tipo de créditos se rigen, principalmente, por dos requisitos. Por una parte, debe tratarse de un proyecto con carácter social, algo que cumplen. Por otra parte, los criterios de calidad ambiental de los edificios deben ser muy estrictos. Para ello, la Patronal Municipal de la Vivienda de Barcelona aportó la memoria y mostraba su trayectoria en eficiencia energética de otros edificios. Así, las 23 promociones que se construirán también contarán con una alta calificación energética.

Después de contar con la autorización del BEI para estos 125 millones, el Gobierno municipal llevará al Consejo Plenario la aprobación de este proyecto de financiación. Estos trámites se tiene previsto realizarlos las próximas semanas, de forma que pase por el Plenario este junio y, si todo va a pedir de boca, antes de acabar el verano cuenten con la firma del crédito.

Las promociones que se financiarán con el crédito del BEI son una parte de las 8.854 que prevé el Plan por el Derecho a la Vivienda 2016-2025. Algunas de ellas se encuentran actualmente sin proyecto redactado, otras en pleno concurso de adjudicación de obra y, otras, aún por iniciar la fase del concurso. Esta cuarta parte de las viviendas sociales que levantarán, estarán lo más repartidas posible por la ciudad, y serán las siguientes: