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Llegan importantes novedades que afectan a los Estados, las empresas y los ciudadanos de toda la eurozona. Y es que el Banco Central Europeo (BCE) ha determinado cuál será su hoja de ruta para los próximos meses.

En resumidas cuentas, el guardián del euro quiere acabar con las medidas extraordinarias con las que durante años ha intentado resucitar la economía de la eurozona e impulsar la inflación hasta el nivel que considera óptimo: cerca del 2%, pero por debajo de dicho nivel.

En concreto, la reunión del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria (la primera del exministro Luis de Guindos como vicepresidente) se ha saldado con los siguientes mensajes: el famoso programa de compra de deuda pública y privada conocido como QE acabará este año y ha dejado abierta la puerta a una subida de los tipos de interés durante la segunda mitad de 2019.

Así, el guardián del euro va a reducir a la mitad el volumen de deuda de países y empresas que compra actualmente en el mercado en el último trimestre del año (pasará de 30.000 a 15.000 millones de euros mensuales) para dar por concluido el programa en diciembre. Por tanto, y si en estos meses no se tuerce el rumbo actual de la eurozona, en 2018 se producirá el adiós definitivo al programa expansivo que arrancó en marzo de 2015 y con el que la región ha recibido una inyección de billones de euros.

No obstante, el organismo ha dejado claro que “mantendrá su política de reinvertir el principal de los valores adquiridos en el marco de este programa que vayan venciendo para mantener unas condiciones de liquidez favorables y un elevado grado de acomodación monetaria”.

Por último, ha desvelado sus previsiones sobre los tipos de interés: si no hay sorpresas, se mantendrán en los mínimos históricos actuales (0,0%) al menos hasta el próximo verano, lo que significa que podría producirse una posible subida de tipos a partir de entonces, siempre y cuando lo permitan la situación de la economía y del mercado. 

Recordemos que el precio del dinero de la eurozona ha ido bajando progresivamente desde finales de 2011 y que se mantiene en los mínimos históricos del 0,0% desde marzo de 2016. EEUU, por su parte, va mucho más avanzado en lo que a la retirada de estímulos se refiere: empezó a reducir su QE a finales de 2013 y la Reserva Federal hizo en diciembre de 2015 su primera subida de tipos en casi una década. Esta semana ha vuelto a subir los tipos hasta situarlos en la horquilla 1,75%-2%.  

[Consulta aquí la evolución de los tipos de interés en la eurozona y EEUU]

¿Y por qué se produce este cambio de rumbo ahora? La respuesta es que, según las últimas previsiones de la autoridad monetaria, la eurozona crecerá en torno al 2% este año y el próximo, mientras que la inflación podría situarse este bienio alrededor del 1,7%, un nivel similar al que busca el BCE.

El peligro de la situación actual…

Buena parte del mercado lleva tiempo exigiendo al equipo de Mario Draghi que llegaba el momento de empezar a retirar los estímulos monetarios extraordinarios. La presión ha llegado desde países como Alemania y Francia (cuya inflación ha superado el 2% en mayo) y de muchos analistas y economistas.

Recordemos que la situación extraordinaria en la que se ha instalado la eurozona permite a países y empresas financiarse a un interés extremadamente bajo. Por ejemplo, los inversores pagan a España por comprarle deuda a corto plazo, cuando lo lógico es que el Tesoro pagara a su financiador, mientras que la rentabilidad exigida de los bonos a dos años de Grecia -el primer europeo que recibió un rescate internacional durante la crisis- están en línea con la de EEUU, siendo su economía mucho más solvente.

El economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, explicaba en una entrevista a idealista/news que “estamos en un problema que ahora mismo es naciente y preocupante, pero que puede desencadenar otra enorme crisis, porque la burbuja no se está creando la deuda estatal. Cuando la burbuja está en la deuda estatal y un Estado se financia a un tipo al que ningún agente económico aceptaría si no estuviera el BCE por detrás, eso es una bomba de relojería. Hoy tienes 25 de los 27 países de la UE que se están financiando a tipos por debajo de la inflación real”.

Y añadía que “cuando mandas a la sociedad el mensaje de que el dinero no tiene coste ni valor, es que no tiene ni coste ni valor, y los desequilibrios y las inversiones improductivas no desaparecen, sino que aumentan. Hay que retirar los estímulos porque cuando venga una crisis de verdad, el BCE no va a tener ningún tipo de herramienta. A nadie le debería venir mal que suban los tipos. Y si a alguien le viene mal que pasemos del 0% al 1% es que tiene un problema: es que ese agente económico directamente no debería existir”.

Muchas firmas de análisis ya auguraban en 2016 que el ejercicio 2019 podría ser el punto de inflexión en materia monetaria. Andbank, por ejemplo, ya hablaba en febrero de que conoceríamos novedades en este mes, mientras que, con el calendario más avanzado, las gestoras es septiembre de 2019.

Para Jorge Sicilia, economista jefe de BBVA Reserarch, “la decisión es correcta en un contexto donde la economía muestra un crecimiento cercano al 2% y donde la inflación se acerca gradualmente al objetivo del BCE del 2%. Admitirlo ahora en vez de esperar un poco más también traslada el mensaje de que confía en que la recuperación y la aproximación de los precios al objetivo es el escenario más probable”.

… Y el impacto del cambio de rumbo

En general, la desaparición de las medidas extraordinarias supondrá un encarecimiento generalizado de los costes de financiación, tanto para los países, como para las empresas y los particulares.

Además, la lógica dice que subirá el euríbor, el indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas en España y que está muy ligado al precio del dinero, y que repuntarán también las rentabilidades de otros productos como los depósitos bancarios. La banca, de hecho, será una de las grandes beneficiadas de la retirada de las medidas extraordinarias, ya que están presionando los resultados del sector financiero.

En los últimos días, y entre rumores de un anuncio por parte del BCE, el euríbor a 12 meses se ha movido ligeramente y su media mensual de junio ronda ya el -0,182%, su nivel más próximo al 0% desde octubre.

El mercado reacciona: suben las bolsas

¿Y cómo se ha tomado el mercado la noticia? En las primeras horas, las subidas se han impuesto en las bolsas de la eurozona. Los parqués germano y galo han sido los que han repuntado con más alegría (más del 1% en ambos casos), mientras que en las plazas del sur (España, Italia y Portugal), el recibimiento ha sido inferior. El Ibex se ha quedado a las puertas de la barrera de los 10.000 puntos al final de la sesión. 

A pesar de que la noticia es positiva para los bancos, gran parte de ellos ha bajado en bolsa porque en los últimos días el mercado ha especulado con que los tipos de interés podrían subir antes de verano. Habrá que esperar unos meses para comprobar si finalmente el BCE decide encarecer el dinero o si ve obligado a retrasar el movimiento, pero de lo que hay duda es que este 14 de junio es el primer adiós a la era del dinero gratis en la eurozona.

“En cualquier caso, esto toca a su fin y lo que vamos a tener a partir de ahora, tarde  temprano, es subidas de tipos en Europa”, concluye Sicilia.