Isla de paradas en desuso que compró el Ayuntamiento para ganar espacio / Ajuntament de Barcelona

Isla de paradas en desuso que compró el Ayuntamiento para ganar espacio / Ajuntament de Barcelona

En La Rambla de Barcelona hay uno de los mercados más históricos de la ciudad, La Boqueria. Aunque mantiene su función comercial, es uno de los más visitados y fotografiados, debido a su popularidad y su ubicación. El Ayuntamiento de Barcelona ya anunció el pasado febrero que compró paradas en desuso con la intención de liberar espacio en los próximos meses diferentes zonas del recinto y así ensanchar los pasillos y facilitar el paso. La primera que han tirado aabjo está compuesta por 18 puestos y deja libre 60 m2.

A principios de año, en febrero, el Gobierno municipal liderado por Ada Colau anunciaba un total de 29 medidas entre las cuales pretendía restringir el mercado de La Boqueria a grandes grupos los fines de semana (más de 15 personas), o ampliar las horas anuales de seguridad (de 17.000 a 18.000 horas al año). El turismo, una vez más, se convertía en nido de conflictos. La intención del Ayuntamiento con este paquete de cambios era, en palabras del que fuera el teniente alcalde Jaume Collboni, “barcelonizar La Rambla y el centro de la ciudad”, y ahí entraba la Boqueria, el famoso mercado y más céntrico de Barcelona.

Así, el Consistorio decidió comprar algunos de los 225 puestos que cuenta el mercado, aquellos que estuvieran en desuso, y negociar con las familias propietarias una reubicación y permitir de esta forma liberar zonas que se convertían en embudos.

Ahora, que han pasado diez meses, el Consistorio confirma el primer derribo de isla de puestos del mercado. Las afectadas son tres fruterías y una pollería que echaron la persiana y ocupan un total de 60 m2 que, aparte de dar mayor “confortabilidad a los clientes”, también servirá para “instalar exposiciones de dimensiones medias u otras acciones puntuales”, ha explicado el Ayuntamiento. La primera exposición ya estará lista desde hoy, donde mostrarán los iniciios de la Boqueria (1840) y Santa Caterina (1848), otro de los mercados céntricos y turísticos.

Desde 2016, el Ayuntamiento ha recuperado licencias de 53 negocios, han trasladado 24 y han renunciado 2 de los 225 que tiene el mercado.