El actual Gobierno municipal de Barcelona tiene un plan ambicioso: construir 8.850 viviendas públicas durante su mandato, de las cuales un 80% serán destinadas al alquiler social y un 20% al derecho de uso. Según datos del Consistorio, han multiplicado por 4 la partida dedicada a vivienda para alcanzar este reto. Ahora han anunciado otra metodología para ampliar el parque público de vivienda: las casas prefabricadas. 

La teniente alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, avanzó algunos datos sobre un nuevo proyecto del Ayuntamiento de Barcelona, el APROP (juego de palabras que se traduce como cerca al español y acrónimo de Alojamientos de Proximidad Provisionales). La iniciativa forma parte del Plan de Vivienda 2016-2025 que puso en marcha el actual equipo de gobierno. Este ha puesto el ojo en las políticas de vivienda de ciudades europeas como Colonia, Ámsterdam o Copenhague para tomar ejemplo de cómo dan solución a la vivienda accesible para todos con las casas prefabricadas.

Con este método el Ayuntamiento ha visto la forma de “acelerar” la construcción del parque de viviendas al acortar los plazos de planificación. “Mientras que de la forma convencional puede tardar años, de esta forma el proceso de licitación y construcción ronda los nueve meses”, explicó Ortiz en el avance del proyecto.

Otra de las diferencias que marcó Ortiz a favor de este método de levantar viviendas públicas es el proceso previo: “las nuevas tecnologías permiten construir y diseñar desde el taller lo que antes se debía hacer in situ”, explicó Francisco Diéguez, director general del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITEC). 

La teniente alcalde se distanció de proyectos como el que su homólogo propuso en Madrid y finalmente echaron atrás debido a un rechazo vecinal de los distritos afectados. El caso de la capital española se trataba de crear ‘microbarrios’ con casas prefabricadas. “Nosotros no queremos construir barrios o zonas con casas prefabricadas, sino acciones puntuales por proximidad”, aclaró Ortiz.

De momento, no han avanzado costes ni precios de las viviendas, puesto que dependerá de los materiales de los acabados, entre otros variables. Sí explicó que podrían ser módulos sobre las azoteas de inmuebles existentes, como alguna de las opciones que barajan. De la misma forma, aclaró que es un añadido a su objetivo de viviendas públicas construidas durante el mandato de Barcelona en Comú.