Foto: Carlo Ratti

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Las ciudades del mañana serán más tecnológicas, pero también más verdes. Al menos eso es lo que pretende el diseñador italiano Carlo Ratti, que, a lo largo de su carrera, ha ideado construcciones y sistemas orientados a crear urbes inteligentes en las que, además, la naturaleza esté presente.   

Arquitecto, ingeniero e inventor, dirige el estudio Carlo Ratti Asociatti y lidera el  Senseable City Lab del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés). Coautor de más de 500 publicaciones científicas, Ratti ha mostrado sus futuristas creaciones arquitectónicas en todo el mundo a lo largo de los años. Algunas son propuestas a largo plazo, pero otras llegan a realizarse, como uno de sus últimos proyectos: un rascacielos inteligente cubierto de vegetación.

Edificios verdes y personalizables

Hace apenas unos días, ha comenzado en Singapur la construcción de ese edificio de 280 metros de altura que pretende combinar la vida urbana de la ajetreada ciudad con la naturaleza tropical característica del sudeste asiático. Ratti equipará este complejo de oficinas, residencias y locales comerciales con sensores y dispositivos conectados, y se valdrá de la inteligencia artificial para permitir a los inquilinos “personalizar completamente” el rascacielos. Ahora bien, por el momento el estudio no ha detallado cómo lo conseguirán. 

Foto: Carlo Ratti

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El diseñador italiano defiende el urbanismo interactivo, en el que los ciudadanos pueden personalizar los espacios e intercambiar información con ellos. Pero el interior del número 88 de Market Street en Singapur no sólo será tecnológicamente vanguardista, sino que se alzará literalmente como un oasis verde en la ciudad. El rascacielos contará con una plaza interior de 30 metros de altura que reproducirá la exuberancia botánica de la selva en cada uno de los pisos.

Foto: Carlo Ratti

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Además de mejorar el bienestar de los inquilinos y visitantes, sus características también ayudarán a combatir la contaminación, amortiguar el ruido e incluso a producir alimentos dentro del propio edificio, cuya inauguración está prevista para 2021.

Ratti ya ha realizado otros proyectos verdes similares, como el Bosco Verticale (‘bosque vertical’ en italiano) de Milán, un bloque de viviendas con más de 21.000 árboles, arbustos y flores. Aunque la obra de este visionario italiano no solo se restringe a la arquitectura de altura, sino que también ha diseñado sistemas para supermercados o carreteras y otras ambiciosas infraestructuras futuristas.

Foto: Josef Gruning | Flickr

Foto: Josef Gruning | Flickr

De un supermercado interactivo a un huerto conectado

Imagina ir al supermercado, colocar la mano sobre un producto y que de repente aparezca un espejo digital suspendido que nos muestre sus propiedades nutricionales, su origen, la presencia de alérgenos o las promociones. Carlo Ratti triunfó en la World Expo 2015 de Milán con ese sistema, inspirado en la realidad aumentada: consiguió varios premios en la feria gracias a la combinación de estantes inteligentes, mesas interactivas y visualizaciones en tiempo real de los detalles de los productos. A día de hoy, ese sistema de sensores y pantallas se puede encontrar en la cadena de tiendas Coop italianas para facilitar la compra a los que pasen por sus establecimientos futuristas.

Foto: Carlo Ratti

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Ratti cree que las nuevas infraestructuras urbanas deben integrar este tipo de tecnología, no solo para fomentar la interacción, sino también para hacer de los espacios de la ciudad unos lugares dinámicos, casi vivos, en los que se puede acceder a datos a tiempo real. En esa línea se sitúa otra de las propuestas más recientes del diseñador: Hortus, un huerto interactivo para proveernos de alimentos en un futuro.

La instalación se encuentra en un pabellón de la feria agrícola FICO Eataly World, en Bolonia (Italia). Se trata de un huerto hidropónico que, gracias a un sistema colaborativo, permite que cualquier ciudadano pueda convertirse en productor de sus propios alimentos, aunque no los cultive en su propia casa. Los usuarios sólo tendrán que comprar una semilla y podrán monitorizar su desarrollo en el pabellón a través de una ‘app’ móvil, gracias a unos sensores que miden el estado de la planta.

Foto: Carlo Ratti

Foto: Carlo Ratti

En Hortus, cualquier ciudadano puede sembrar albahaca, lechuga o rúcula, vigilar su crecimiento desde su casa y recogerla cuando esté lista. Ratti quiere llevar la bonita experiencia del huerto a las “profundidades de la ciudad”, donde no hay tiempo ni en espacio. Así, la tecnología no nos separará de la naturaleza, sino que nos ayudará a regresar a ella.

Gimnasios en el agua y robots en el cielo

La vocación de Carlo Ratti por hacer los entornos urbanos más participativos por medios digitales ha dado lugar a proyectos de lo más llamativos. Por ejemplo, el Paris Navigating Gym, que, como su nombre indica, es un gimnasio flotante en las aguas del río Sena. Según su diseño, el barco utilizaría la tracción humana de bicicletas estáticas para navegar por el río mientras sus ocupantes entrenan y hacen deporte disfrutando del entorno parisino. 

Foto: Carlo Ratti

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Al igual que en los proyectos anteriores, Ratti busca darle una vuelta de tuerca a la vida urbana para ofrecer experiencias más cercanas al entorno natural. Como no podía ser de otra forma, la barca irá equipada con pantallas de realidad aumentada para que los deportistas pudieran manejar distintos datos en tiempo real, como las calorías quemadas o las condiciones ambientales del río gracias a unos sensores instalados en la estructura.

Foto: Carlo Ratti

Foto: Carlo Ratti

Aunque si hay un proyecto pionero que está levantando expectativas en el país del diseñador, ese el que está llevando a cabo junto a ANAS, el organismo gubernamental encargado de la gestión de carreras en Italia, con el que pretende controlar el tráfico mediante drones. Más de 2.500 kilómetros de carreteras y autopistas custodiadas por robot voladores que, además de vigilar la situación de tráfico, puedan brindar soporte de primeros auxilios en caso de accidente.

Foto: Carlo Ratti

Foto: Carlo Ratti

Gracias a los datos recopilados por estos aparatos voladores a través de sus sensores, el sistema mandará información en tiempo real a los conductores sobre el estado de las carreteras y la circulación. La base de datos estará conectada con los teléfonos móviles o con sistemas de navegación a bordo, ya que el proyecto nace con la vista puesta en los coches autónomos de los próximos años. Ratti ha previsto incluso que los drones puedan posarse en una serie de instalaciones para recargar su batería.

Ahora bien, los cuadricópteros también podrían tener otros usos. Hace un tiempo, Carlo Ratti también ideó un sistema, al que llamó Paint by Drone, con el objetivo de que las aeronaves no tripuladas se encarguen de pintar los grafitis de las ciudades.

Foto: Carlo Ratti

Foto: Carlo Ratti

Aunque sin duda una de los proyectos más enigmáticos y ambiciosos del arquitecto es The Mile, que en palabras de Ratti, es como si imaginaras “que tomas el Central Park de Nueva York, lo pusieras en vertical, y los hicieras rodar y girar”. Se trata de una estructura que casi doblaría en altura a la más alta del mundo, el Burj Khalifa de Dubái, y que estaría revestida de plantas. Aunque el diseñador asegura que un proyecto real, el cliente y la ubicación de tal mastodóntica obra permanecen en el anonimato.

De un modo u otro, Carlo Ratti es uno de los diseñadores más influyentes de nuestros días, y sus proyectos, que van desde novedosas construcciones hasta propuestas para mejorar las ciudades, generan un impacto mediático internacional por su originalidad y por aunar tecnología y espacios verdes.