Fotografía del impacto de una catástrofe natural / Pixabay

Fotografía del impacto de una catástrofe natural / Pixabay

La Tierra no está avisando. Sin caer en la veracidad de la teoría de Gaia, que es aquella que afirma que el planeta es un ‘organismo’ capaz de autorregularse para seguir viviendo, la realidad es que los desastres naturales cada vez son más abundantes y extremos.

En 2017, desastres naturales como inundaciones, incendios y terremotos causaron más de 9.000 muertes en todo el mundo y causaron perdidas de más de 270.000 millones de euros, siendo este año el segundo más costoso de la historia, por debajo de 2012.

Hoy se celebra el Día Internacional para la Reducción de los Desastres, cuya labor es concienciar sobre estas catástrofes y disminuir en la medida de lo posible el impacto humano y económico. Para intentar lograr este objetivo, hoy se lanza I-REACT, la primera app europea que permite a los ciudadanos luchar contra inundaciones, incendios y eventos climáticos extremos. La aplicación es gratuita y ya se puede descargar en Google Play.

“Nuestra tarea se centra en proporcionar herramientas a todos los ciudadanos europeos para que puedan jugar un papel más activo en la prevención de desastres“, explica el Dr. Fabrizio Dominici, jefe del área de investigación de soluciones móviles en el Instituto Superiore Mario Boella (ISMB), Italia, y Coordinador del proyecto I-REACT. “Los usuarios de la aplicación pueden monitorizar las condiciones ambientales y compartir información geolocalizada, como fotos y datos que ayudarán a otros ciudadanos a estar preparados”, añade.

Como si de una especie de red social se tratase, la información puede ser contrastada por el resto de usuarios y así evitar los bulos y noticias falsas. Además, la tecnología de I-REACT ‘barre’ tuits en tiempo real para informar a los usuarios de las situaciones peligrosas que ocurren en su entorno.

Además, la app proporciona información a los usuarios de cómo actuar en los distintos tipos de desastres naturales como inundaciones, incendios o terremotos. “Las fotos y los comentarios de los usuarios no solo sirven para monitorizar el medio ambiente, también permiten a los ciudadanos informar sobre daños en infraestructuras, y ayudan a otros usuarios a encontrar lugares seguros durante emergencias”, señala Dominici.

Además, I-REACT también incluye mapas de riesgo, que permiten al usuario estar informado constantemente de la posibilidad de que ocurra alguna catástrofe en su ubicación. “Queremos que la información sobre desastres sea lo más accesible posible y esto significa que debemos poder acceder a ella desde nuestros móviles. Esto contribuirá a aumentar nuestra seguridad, salvar vidas y a reducir los daños causados por las catástrofes naturales”, agrega Dominici.

Durante los últimos dos años, el proyecto europeo I-REACT ha estado desarrollando herramientas tecnológicas para prevenir y mejorar la respuesta en estas situaciones. Entre las tecnologías desarrolladas por el proyecto se encuentran una plataforma de ‘Big Data’ para predecir mejor este tipo de eventos, tecnología sensorial, gafas inteligentes para que los equipos de respuesta a emergencias puedan recibir y enviar información sin usar las manos y un sistema de apoyo para mejorar la toma de decisiones durante emergencias.

I-REACT funciona comoun  sistema único o como complemento de las soluciones existentes y su implementación es versátil para poder integrarse fácilmente con las plataformas operativas actuales. “Los propios ciudadanos son actores clave en este tipo de situaciones. Con esta app, esperamos contribuir a crear comunidades más seguras y salvar todas las vidas posibles”, concluye el científico.