José Luis López de Herrera-Oria, ex consejero delegado de la ya desaparecida Axiare, quiere ir poco a poco y con buena letra ante el inminente estreno en bolsa de su nuevo proyecto: la socimi Árima. La compañía, que nace para plantar cara a otros dos gigantes del negocio inmobiliario como son Merlin o Colonial, ha retrasado su estreno bursátil al próximo martes 23 de octubre.

El motivo ha sido ampliar el periodo de prospección de la demanda de la oferta pública de suscripción de acciones (OPS) con la que tenía previsto captar 300 millones de euros. Ahora, sin embargo, parece que ha decidido reducir su objetivo a 100 millones.

El plazo fijado para captar inversores por Árima inicialmente estaba previsto concluyera el miércoles pasado, pero luego lo extendió al pasado jueves y, finalmente, al viernes. En consecuencia, la admisión a cotización de las acciones también se ha retrasado en el calendario. La nueva fecha para el estreno es el martes 23 de octubre. 

Este retraso coincide con el momento complicado que atraviesa el mercado, cuyas condiciones no son las más idóneas para una puesta de largo. Sin ir más lejos, el Ibex se encuentra en mínimos de hace casi dos años y medio, mientras que un coloso de la talla de Cepsa también ha suspendido su salida a bolsa ante la inestabilidad financiera.

Árima mantiene, no obstante, los planes de convertirse en cotizada para encontrar financiación a futuras compras inmobiliarias. Con su OPS, busca levantar fondos con los que conformar una cartera de edificios de oficinas y “replicar el buen resultado de Axiare”, socimi que Colonial compró y fusionó en la primera mitad de este año.

La socimi, si bien de momento no cuenta con ningún activo en su cartera, ya ha dibujado la hoja de ruta que seguirá para sus adquisiciones. López de Herrera-Oria y su equipo esperan que la cartera de Árima esté compuesta entre un 80% y un 90% por oficinas situadas principalmente en Madrid, localizadas en áreas como el centro de la ciudad y otras áreas de alta concentración de oficinas, pero “en las que la competencia sea menor, como áreas secundarias consolidadas”.

Este nuevo vehículo de inversión, además, también quiere que el resto de cartera, hasta un 20%, los activos que la compongan sean logísticos (en Madrid, Barcelona y otros enclaves destacados) y en otras inversiones oportunistas en clases tradicionales de activos inmobiliarios.

El foco de la socimi está en Madrid y, en menor medida, en Barcelona. El euqipo gestor se basa en su percepción de estas ciudades como los mayores mercados de activos inmobiliarios de España en cuanto a número de empresas y ser mercados relativamente transparentes”, sostienen desde la compañía.