Tras casi una década de crisis parece que está superada en algunos mercados, y los precios de la vivienda empiezan a subir. Según el último informe de venta de idealista, los precios crecieron un 5,9% interanual. Aún existen zonas en las que la demanda no se recupera (y puede que no lo haga nunca). Si un propietario decide a sacar su vivienda al mercado debería tener en cuenta estos trucos, según Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista.

Publicarla en internet: es obvio

Ya no hay apenas vida si quieres vender una casa y no la anuncias en internet. Puedes hacerlo tú mismo o ponerte en manos de un profesional. Los ingleses desconfían de un propietario que vende su casa. Lógicamente creen que está tentado a ‘jugar’ con los datos. Ponte en manos de un buen profesional, que te genere confianza y que sea un experto utilizando las herramientas que le ofrece la tecnología para encontrar un comprador en poco tiempo y por un precio ajustado a la realidad.

Cuidado con las expectativas

Tu casa igual no es mejor que la del vecino, que se vendió por tanto o cuánto. Los compradores saben más que tú de qué se está moviendo en el mercado. Si la pones muy cara “por si suena la flauta” te quedarás colgado de ella. Ten claro desde el principio un precio razonable por el que venderías la casa y asume que, si no la has vendido en un mercado en el que vuelan las ofertas, igual tienes que empezar a bajar el precio. Un buen inicio es bajar un 5% cada semana hasta que llegues a un nivel donde empieces a recibir emails o llamadas. Pero lo dicho en el punto 1: evítate sofocones y deja que todo esto lo haga un profesional.

Pon guapo tu anuncio

¡Estás vendiendo tu casa! Ponla bonita, arréglala o al menos aséala. Haz un buen book de fotos (sin fotos ni lo publiques, no pierdas tu tiempo ni hagas perder el de los compradores). Y cuida el texto. Los posibles candidatos a comprarla eligen si te contactan en cuestión de segundos. Pónselo fácil.

Sé flexible

Acepta que en una negociación ambas partes deben quedar razonablemente satisfechas. Si partes con la idea de “por debajo de tanto no la vendo”, mejor no empieces. Durante años, se han vivido procesos traumáticos de vendedores que aceptarían la oferta que hace meses rechazaron con rotundidad. El mercado está positivo, sí, pero mejor que los últimos 5 euros se los lleve otro (si quieres vender, claro).

Pero, antes de ponerla a la venta, igual deberías pensar 5 minutos,

“¿y si la alquilo?”

Algunas zonas de España, especialmente las grandes ciudades, están ofreciendo rentabilidades por alquiler que rondan el 5% (y subiendo). Además, en mercados como el de Madrid el stock de viviendas de segunda mano se ha reducido un 40% en 3 años y no hay visos de que se creen nuevos grandes desarrollos en muchos años…