España es un país de propietarios. Los inmuebles suponen un porcentaje muy alto de la riqueza de la mayoría de las familias y, de hecho, uno de cada diez españoles percibe que la vivienda es un valor seguro y con un alto potencial de rentabilidad y revalorización. Así, la inversión en un piso, un local, una plaza de garaje…, se configura como una opción preferente frente a productos financieros con mayor riesgo, como la Bolsa, o los depósitos bancarios que apenas ofrecen interés.

El problema es que no siempre tenemos capacidad económica para comprar, por ejemplo, una vivienda, pues lo habitual es que sea preciso aportar una entrada del 20% del valor de la compraventa y asumir una serie de gastos de gestión: notaría, registro de la propiedad, gestoría, impuestos, etc. En otras ocasiones, aunque sí se disponga del capital, el hecho de invertir en un solo activo y que la operación no sea tan rentable como esperábamos se convierte en una barrera.

En este contexto encontramos la alternativa del crowdfunding, es decir, la unión de varias personas para hacer una inversión conjunta o financiar un proyecto para el que no tendrían capacidad financiera de forma individual. Hoy en día, gracias a las posibilidades que ofrece la tecnología, el crowdfunding se aplica a múltiples ámbitos y, por supuesto, también al inmobiliario.

Dentro del mundo del crowdfunding inmobiliario, cuya actividad es autorizada y supervisada por CNMV en nuestro país, Urbanitae acapara todos los focos en el último año gracias a la calidad y tamaño de su oferta de inversión y los excelentes resultados cosechados hasta la fecha. Esta plataforma une a muchos pequeños inversores para que de forma conjunta ganen músculo financiero y puedan invertir con poco dinero en grandes activos. ¿Por qué conformarse con invertir en un piso si puedes ser copropietario de una promoción residencial de 40 viviendas?

Invertir en inmobiliario desde 500 euros

Urbanitae ofrece a través de su plataforma online destacados proyectos inmobiliarios en los que cualquier persona puede invertir desde 500 euros. Todos estos proyectos han sido cuidadosamente estudiados por su equipo de expertos, que analizan el historial, profesionalidad y experiencia del promotor que está detrás de la operación para valorar su viabilidad y capacidad de generar ingresos, así como el plan de negocio del proyecto. De esa forma, se establece un exigente sistema de garantías para proteger el capital de los inversores. Solo cuando han pasado todos estos filtros, los proyectos son publicados por Urbanitae en la plataforma.

“Nuestro objetivo es que cualquier ciudadano tenga la posibilidad de invertir en activos inmobiliarios con un alto potencial de rentabilidad, algo que antes solo estaba al alcance de inversores profesionales y exigía un profundo conocimiento del sector. Hemos desarrollado un modelo que democratiza el acceso a esas inversiones, sin apenas trámites, riguroso y totalmente transparente”, asegura Diego Bestard, CEO de Urbanitae.

A través de un sencillo registro (aportado nombre y apellidos, dirección, email y número de teléfono), los usuarios pueden crear su cuenta y acceder a una completa descripción de la oportunidad, sus características, estado de ejecución, viabilidad, rentabilidad, información sobre las garantías interpuestas para proteger la inversión… Además, Urbanitae explica también los riesgos que asumen los inversores si participan en la financiación.

Una vez tomada la decisión de invertir en una operación, es preciso depositar el dinero de la inversión y validar la cuenta con un proveedor de servicios de pago externo, Lemonway, que es una entidad regulada y autorizada por el Banco de España. Con este sistema, Urbanitae garantiza la máxima seguridad y tranquilidad a los usuarios.

¿Cuándo se recupera el dinero invertido y se reciben los intereses?

Cada proyecto contempla una duración estimada para su ejecución, de la que está perfectamente informado el inversor pues tiene que asumir que durante ese periodo no podrá disponer de sus fondos. Actualmente, en los proyectos más comunes se recibe el capital y el rendimiento de la inversión al final de la operación. Los plazos más habituales oscilan entre los 10 y 18 meses en proyectos en los que se trata de un préstamo al promotor y entre los 18 y 36 meses en proyectos de plusvalía en los que el objetivo final es la venta del activo.

A modo de ejemplo, de los 26 proyectos de financiación que ya ha llevado a cabo Urbanitae desde que comenzara su actividad a mediados de 2019, ya se han liquidado cuatro con muy buenos resultados. En la actualidad sus inversores han recuperado su inversión con una rentabilidad media del 24%, un 50% más de lo estimado inicialmente.