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La pandemia del covid-19 provocó unos efectos económicos devastadores durante 2020, como una contracción económica de dos dígitos, 724.000 nuevos parados y la destrucción de más de 300.000 empleos.

Pero, curiosamente, el impacto del coronavirus no provocó un repunte de las insolvencias empresariales. Según los datos que maneja Iberinform, filial de Crédito y Caución, el ejercicio terminó con una caída de los procesos concursales del 1,4%, gracias a las medidas que se pusieron en marcha para evitar una previsible oleada de quiebras. Por ejemplo, la modificación de los umbrales de presentación del proceso, la reducción de la capacidad del deudor para forzar la quiebra o el apoyo financiero.

Sin embargo, los últimos datos de mercado anticipan el esperado aumento de las insolvencias. En diciembre registraron un crecimiento interanual del 13,4%, “un dato que supone un cambio en la tendencia contenida que mostró la concursalidad tras la declaración de la pandemia” y que viene “motivado por la duración de la pandemia y la profundidad de sus efectos económicos”, según explica Iberinform.

Durante todo el año pasado se produjeron 4.413 procesos concursales (frente a los 4.476 de 2019) Y diciembre representó casi un 11% del total (473), frente al 9,3% que supusieron justo 12 meses antes (417).

Además, en el último mes del año pasado también subieron con fuerza las disoluciones de empresas en España (que se incrementaron un 9,6% interanual, tras situarse en 4.251), mientras que la creación de nuevas empresas aumentó de forma mucho más moderada (un 3,3% interanual, hasta 7.922). En el conjunto del ejercicio, no obstante, la constitución de negocios retrocedió casi un 16%, tras pasar de las 90.853 de 2019 a menos de 76.500 en 2020.

Las cifras coinciden con el repunte de quiebras que se está produciendo en otros países y las voces que alertan de que los problemas se agravarán en los próximos meses.

En EEUU, por ejemplo, el número de grandes empresas que se han declarado insolventes ha marcado máximos desde 2009, y está afectando a gigantes energéticos, cadenas de grandes almacenes, históricas marcas de moda o propietarios de centros comerciales. Y en Europa, Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo (BCE), ha hecho saltar las alarmas, tras asegurar que «estamos al borde del precipicio» en lo que respecta a la insolvencia de las pequeñas y medianas empresas. 

Las autonomías y los sectores más afectados

Volviendo a los datos de los concursos, la filial de Crédito y Caución sitúa a Cataluña y Madrid como las regiones con más procesos durante todo 2020, con un 24% y un 22% de los casos, respectivamente.

Así pues, estas dos autonomías protagonizaron prácticamente la mitad de todas las insolvencias empresariales en España, seguidas a distancia por Comunidad Valenciana (15%) y Andalucía (9%). En el caso de las disoluciones de empresas, la región que lidera el ranking nacional es Madrid (26% del total de casos), seguida de Cataluña (21%), Andalucía (11%) y Comunidad Valenciana (11%).

Por sectores, el de servicios fue sin duda el más afectado, al concentrar una de cada dos insolvencias durante el año pasado, seguido de la construcción, que acaparó el 20% del total. Con unos números similares, también fueron las dos actividades económicas que registraron la mayor parte de las disoluciones, con un 44% y un 21%, respectivamente.