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No estamos diciendo que te conviertas en Marie Kondo de la noche a la mañana (o quizás sí). Pero llega la vuelta al cole, la rutina, toca sacar la ropa de más abrigo porque empieza a refrescar y tú tienes el armario manga por hombro, o sea, hecho un desastre.

No te puedes imaginar el buen rollo y la sensación de amplitud que se genera con un buen orden y no eres consciente de ello hasta que lo tienes: “Los hogares bien organizados son más felices”, dice Pía Nieto, organizadora profesional de la casa. Así que toca remangarse y ordenar el armario de la habitación. ¿Cuánto tiempo vas a necesitar? Pues todo dependerá de las dimensiones del armario y de lo que tengas dentro pero hazte a la idea de que como mínimo, cuatro horas (y hemos dicho mínimo). “Y otras cuatro horas en rematar, es decir, el broche de oro. Si ordenas pero no rematas, volverás al caos en una semana”, aclara Nieto en su obra Organizar tu casa.

Y es que se trata de colocar el armario para que te dure, no para que en una semana vuelva a ser un zoco árabe. Los pasos a seguir son los siguientes:

  • Sacar todo. Puede parecer una perogrullada pero no se ordena dejando algunas cosas dentro porque “ésas no están desordenadas”. Te lo parece a ti que no lo están pero sí, así que saca todo porque aparte de colocar, previamente deberás limpiar bien el armario por dentro.
  • Clasifica con paciencia y por temas, dejando cada cosa en su sitio.
  • Ten a mano bolsas de basura, fuertes y grandes, para todo lo que no quieras. Ordenar significa también hacer limpieza. Lo que no quieras, dónalo, a alguien le vendrá bien.
  • Cestas, cajas de cartón, de plástico… te resultarán muy útiles a la hora de clasificar las cosas. “Empieza a ordenar con los recipientes que tienes. Ya comprarás lo que necesites al terminar”, aclara Nieto.
  • Olvídate de la valoración económica o sentimental de las prendas: ¿quién no tira una prenda que nunca se pone, año tras año en el armario, y no lo hace porque tiene valor sentimental? Se trata de hacer espacio, así que ya sabes…
  • “Guarda una prenda si está relacionada con otra, es decir, no guardes prendas viudas. Haz un montón de piezas a emparejar”.
  • “Si compras, hay que eliminar. Si compro es porque lo necesito. Esta filosofía es muy reparadora y evita acumular”.
  • Deja espacios libres. La clave del armario organizado es tenerlo todo a la vista y todo accesible.
  • Respecto a la altura de las cosas, recuerda adaptar las barras, cajones y baldas a la persona.
  • Los cajones de arriba deben tener un fondo de 40-45 cm, como máximo, para que puedas ver lo que tienes, cogerlo directamente y devolverlo sin tener que usar un taburete. Seamos prácticos sobre todo. El armario debe estar ordenado pero ser sobre todo, funcional.
  • Cuida del armario: aparte de limpiar, conviene poner cera a las barras de vez en cuando para que las perchas se deslicen bien.
  • Si hay cajones con separadores, mejor verticales que horizontales. “Dividir solo en vertical te ayudará a ser más organizado”.
  • Corbateros extraíbles en los costados de los armarios o en las puertas es un gran sistema. Es mucho más práctico que que estén enrolladas individualmente en cajones, por la cantidad de cajones que deberías necesitar.
  • Ten alguna parte del armario con hueco largo, sin cajonera, para colgar prendas más largas.
  • En general, compra recipientes transparentes o translúcidos, así, de un vistazo, sabrás lo que hay dentro.
  • A la hora de poner la ropa, ¿qué método es mejor: doblar, colgar o enrollar? “Elegir entre un sistema u otro dependerá del tipo de armario que tengas y del tipo de ropa que vayas a guardar. Si tienes baldas en el armario, no enrolles, guarda en plano. Si tienes cajones, se pueden enrollar las siguientes prendas: ropa interior, camisetas de algodón, jerséis gruesos y delgados, calcetines por colores, medias leotardos”. Se deben enrollar las prendas que no se arruguen o que no te importe que se arruguen un poco.
  • Nunca enrolles las siguientes: toallas y sábanas, mantelerías con servilletas, camisas y blusas, vestidos y faldas, pantalones de vestir o con raya.
  • Como cambiamos de temporada, toca guardar la ropa de verano. Así que prevé que haya espacio suficiente para guardar cierto volumen de cajas o fundas. Es mejor que guardes esa ropa de temporada en fundas o en cajas transpirables o al vacío. Siempre lavada, aunque no siempre planchada.