Si eres de los que está buscando casa, pero no sabes lo que quieres, la compra de una vivienda se puede convertir en un proceso largo. Antes de sentarte a ver en idealista, establece un presupuesto, tu casa tipo ideal y la zona que más te convenga. Analiza el mercado y conoce el estado de la vivienda que te ha interesado. Así, podrás negociar con la parte vendedora un precio que se ajuste a ambas necesidades. Tampoco te olvides de que puedes contratar a un profesional inmobiliario que te ahorrará mucho tiempo, y te resolverá todas las dudas legales.

El actual ciclo inmobiliario presenta una evolución moderada de los precios de las viviendas, en un momento en el que el mercado está alcanzando cifras récord en cuanto a las transacciones inmobiliarias. Tanto notarios como registradores y el Instituto Nacional de Estadística (INE) registran datos de compraventas al mismo nivel de 2008, después de la paralización del mercado por culpa de la pandemia del coronavirus.

Varios factores pueden haberse unido para esta situación actual del mercado residencial. Por un lado, la demanda embalsada que ha esperado a la salida de lo peor de la crisis sanitaria para decidirse a dar el paso de comprar una casa. Otro factor puede ser la mejora de la capacidad de ahorro de los hogares, que durante lo peor del confinamiento mantuvieron sus trabajos y lograron aumentar sus ahorros ante la imposibilidad de realizar gastos en muchas actividades que quedaron interrumpidas.

Además, surge la posibilidad de un aumento de las compraventas por necesidad, ya que muchas familias se han dado cuenta de que la casa en la que vivían no cumplía con la función que ahora necesitan muchos hogares, desde el espacio interior y exterior, a las calidades de la vivienda. También, se han incrementado la compra de casas como inversión, donde los expertos destacan al inmobiliario como un activo refugio para los ahorradores ante la actual situación económica.

Sea el caso en el que te encuentres, a la hora de encontrar casa, uno de los principales factores a tener en cuenta es el precio. Para la mayoría de las personas, la adquisición de una vivienda es el mayor gasto que van a asumir en su vida, por lo que hay que hacer las cosas bien hechas.

Una de las partes más destacadas que tienen que ver con el precio es la posible negociación de la oferta inicial en el mercado, por una rebaja en el precio final, que los expertos suelen redondear en el 10%. Pero cada caso es único, y todo depende de muchos factores. Aquí van unos consejos para saber el margen para negociar y lograr comprar una casa con descuento.

Establece un presupuesto

Conoce hasta qué precio puedes permitirte la compra de una vivienda, y ten en cuenta que puedes pensar en solicitar un préstamo hipotecario. “Un requisito fundamental es acudir a una entidad financiera para asegurarse una posible concesión de un préstamo hipotecario”, afirman los expertos de Donpiso. Conoce el importe máximo que está dispuesto a prestarte el banco con una hipoteca. Por lo general, será el 80% del valor de tasación del inmueble.

El 20% restante tendrá que provenir de tus ahorros, y no te olvides de añadir entre un 10% y un 15% para el pago de impuestos y otros imprevistos.

Analiza el mercado de la zona

Una vez que tienes presupuesto, y ya tienes decidido dónde vas a mirar casa, debes analizar el mercado residencial en la zona donde ha elegido para saber si esa casa que te gusta está en precio o no. Puedes empaparte de los portales inmobiliarios y de toda la información completa que ofrecen, o acercarte a las agencias inmobiliarias de la zona para preguntar, también a los vecinos, y darte una vuelta por la zona, si no la conoces antes.

Si no tienes tiempo para esto, valora la posibilidad de contratar a un agente inmobiliario que te acompañe y asesore durante toda la operación.

Conoce la vivienda que te ha enamorado

Si ya has reducido el campo de búsqueda, y te has quedado con unas cuantas ofertas, el siguiente paso es conocer cómo se encuentra esa vivienda. Por un lado, saber el estado físico en el que se encuentra el inmueble y el edificio, en caso de que necesite una reforma o rehabilitación, y la magnitud del mismo, que pueden encarecer el dinero que vas a aportar en el conjunto de la compra de tu casa.

Otro aspecto muy importante es comprobar la situación legal de la vivienda. A través de la nota simple del Registro de la Propiedad puedes saber la situación jurídica de la vivienda. Puede provenir de una herencia, estar embargada o con la carga de una hipoteca de su actual propietario, etc. También, conoce los gastos de comunidad del inmueble para saber lo que aporta cada mes.

Llega la hora de negociar

A la hora de presentar una oferta, es clave presentar una oferta razonable y ser empático con la persona que está vendiendo. La mayoría de las ocasiones, son las propias familias las que están vendiendo su casa, en la que llevan muchos años. Ese sentimiento de arraigo es el que hace, muchas veces, que se suba el precio de la vivienda, y por que el que hay que negociar una rebaja.

Los expertos inmobiliarios afirman que lo mejor es no realizar más de dos visitas al inmueble para no desenmascarar nuestro claro interés, y tener siempre un plan b, es decir, dar la sensación de que se tienen más opciones de compra en la cabeza.

Otro consejo a tener en cuenta es el de controlar los tiempos de la operación. En la mayoría de ocasiones, el propietario vende para cambiarse a otra casa, más grande o en otro lugar. El proceso de mudanza va a ser muy importante para él, por lo que si como comprador eres empático con sus necesidades de tiempo para la mudanza, puedes tener un punto a favor a la hora de cerrar el acuerdo.