Existen decenas de formas, ‘apps’ e ideas para controlar tus gastos personales en este mundo digital que nos rodea. A esta tendencia se une ahora el minimalismo, porque “no eres más rico por tener más, si no por necesitar menos”. Este tipo de filosofía de vida trata de aplicar este lema a la práctica en los gastos diarios de tu vida. Deja de comprar cosas superfluas, procedentes de ofertas que simplemente te han entrado por los ojos y organízate bien y toma el control de lo que pasa con tu dinero. Aquí van unos pequeños consejos:

  • Este va a ser su mantra: “Si no puedes pagarlo, no puedes comprarlo”, así que olvídate de los créditos que te fríen a comisiones. Muchas de las cosas que compras, en realidad no son tan importantes en tu vida. Incluso para los minimalistas financieros de nivel avanzado te dirán que vendas tu casa y te vayas de alquiler. Dicen que puedes ahorrarte unos euros y mucho estrés.
  • Vende lo que no uses. En casa guardamos cientos y cientos de objetos que se han quedado obsoletos. Las webs que permiten vender productos de segunda mano están a la orden del día. Y conseguirás dos grandes cosas: sacar algo de espacio en tu casa y un poco de dinero extra para dar ese cambio que necesitan tus finanzas.
  • Empieza a decir adiós a las ofertas. Si eres de los que pica en cualquier oferta o descuento, tienes que pararte a pensar. Necesitas tener claras tus necesidades, y usar estas campañas publicitarias para comprar lo que necesites en el largo plazo. Chollos hay pocos.
  • Compra productos de calidad. La calidad media de los productos que se encuentran en el mercado ha caído a pasos agigantados en los últimos años. En una sociedad en la que cuenta más la cantidad sobre la calidad, se está dejando de lado una inversión que a la larga será más rentable.
  • Olvídate de las tarjetas de crédito. Ahorra en gastos por comisiones absurdos y ten solo una tarjeta en tu cartera, a poder ser de débito, para tener controlado lo que consumes. Huye de las tarjetas que te pasan el cargo a mes vencido. Eso de ver el cargo de lo has consumido 30 días después, te impide conocer cómo consumes.
  • Con solo 30 minutos, ahorraras mucho tiempo. Es el tiempo que tienes que dedicar en anular todas las comunicaciones escritas que recibes en casa. Desde el banco a la ONG a la que ayudas. Deja a un lado el papel, ahorraras tiempo, ganaras comunidad y mejorarás el medio ambiente.