Historias de un agente inmobiliario

Portada del libro Historias de un agente inmobiliario

El polifacético arquitecto Jacobo Armero bien podía haber sido notario siguiendo la tradición familiar. Pero quiso dedicarse a la arquitectura, fundó una empresa de gestión cultural y colaboró en medios como El Mundo y El País con el suplemento “Arquitectura y ciudad” y acabó convirtiéndose en experto y premiado agente inmobiliario, además de miembro de un club de mujeres lectoras.

«Historias de un agente inmobiliario» es una novela autobiográfica que, con grandes dosis de humor, cuenta la historia de un arquitecto que se ve, obligado por la crisis a reconvertirse en agente inmobiliario. Lo hace de una manera cercana, sin dramatismo.

El lector podrá viajar a través de los recuerdos del autor, por toda la arquitectura de Madrid y sus barrios, bares, restaurantes, peluquerías…historias de los inmuebles que tienen como nexo común a las personas “los inmuebles son contenedores de la vida de la gente donde almacenan sus recuerdos”.

Armero, presenta con esta novela una guía basada en su propia experiencia sobre cómo ser mejor agente inmobiliario, para ello aconseja mantener las orejas bien abiertas, hablar lo justo, ser perseverante y sobre todo construir relaciones personales basadas en la confianza.

El agente inmobiliario lo describe como un gran mediador que canaliza un cambio más humano y concreto que la arquitectura. Explica lo dura que es esta profesión, y abre el debate sobre la falta de regulación de este campo en España, en comparación con Estados Unidos, donde el mercado es bastante más transparente.

Según el autor, las tareas más arduas de un agente inmobiliario, son las prospecciones, obtener exclusivas de la propiedad, cómo organizar la agenda, los open house… incluso como aficionado al baloncesto, utiliza tácticas de este deporte para su día a día, como agente asociado RE/MAX. Es aquí, donde dedica unas palabras a su presidente, Javier Sierra y a cómo este oficio es de alto valor social por las oportunidades laborales que genera.

En definitiva, gracias a su nuevo papel como asesor inmobiliario, Jacobo Armero, nos presenta la visión de la casa como el eje de nuestras vidas: cuando la compramos, la reformamos, la alquilamos…La novela, da una visión de los inmuebles y de las personas que viven en ellos, al estilo de Camilo José Cela en La Colmena, donde el lector se sentirá identificado con muchos de los avatares que en ella se cuentan.