Artículo escrito por Caroline Jurgens, socia fundadora de Lúmina Home Staging 

¿Sabías que no somos conscientes del 95% de nuestros pensamientos y creencias? Eso significa que todo lo que pensamos y creemos solo es el 5% de todo lo que está dentro de nosotros. ¿Qué significa este dato publicado en un estudio científico? Realmente, que a menudo podemos querer algo pero que subconscientemente lo estamos bloqueando de una manera u otra. 

¿Qué significa este dato para la venta de casas? La verdad es que tiene un significativo muy importante. Los agentes inmobiliarios estarán de acuerdo conmigo que hay muchos casos en los cuales parece imposible vender una casa, incluso cuando no hay una razón obvia para que no se venda, como puede ser su precio, su estado o su localización. En estos casos cuestionamos sí, “¿Quieres vender tu casa o ponerla a la venta?”, dado que hay una diferencia importante entre ambas. En el caso de querer solo ponerla a la venta, lo que haces es poner el precio más alto y no el precio justo, no quieres invertir en la presentación de la casa y por supuesto no quieres firmar un contrato en exclusiva. En cambio, si realmente quieres vender la casa, harás todo lo posible para que se venda lo antes posible y por un buen precio. 

¿Pero qué pasa si inconscientemente no quieres vender la casa? La respuesta es simple; no venderás la casa. Una situación que es bastante común. Hablamos con la experta Lola C. Belmonte que cuenta lo siguiente: “Las emociones, aunque no nos demos cuenta, crean sus vibraciones, no se ven, pero se sienten. Todos hemos sentido a veces sensaciones al entrar en una casa. Son esas ‘sensaciones’ que no podemos ‘cuantificar’ ni ‘medir’, las que en pocos segundos hacen que alguien se decida a comprar o no comprar. Sabemos que quien decide primero es la emoción, la sensación y no la razón. Por el otro lado, sabemos que los dueños desarrollan un gran vínculo emocional con las casas y mientras este vínculo sea fuerte, es muy posible que la casa no esté realmente ‘disponible’ para su venta.” 

 Entonces, ¿puede realmente el propietario bloquear la venta de su casa con sus emociones? Su repuesta siguió sorprendiendo 

“Claro que sí, es el que más puede bloquear la venta, precisamente por lo que he dicho antes, el dueño al estar implicado emocionalmente, muchas veces no es el mejor vendedor. Y esa implicación hace que no admita ayudas, porque es ‘su casa’. Mientras la siente como su casa y trasmite eso a los posibles compradores, está bloqueando ‘sin saber’ su venta. Igual como en el ‘home staging’, que cuando alguien quiere comprar una casa necesita sentirla como ‘su casa’ y no la de otro. Todo esto es muy sutil.

Estoy segura de que los profesionales de la venta ven cada día casos de dueños que lo ponen muy difícil, están apegados, siguen impulsos opuestos a la venta, es imposible negociar con ellos, o es difícil incluso hasta poder ver la casa”.

¿Y la solución?

“La solución es algo que se llama Constelaciones Inmobiliarias. Parten de las constelaciones familiares, una de las técnicas de ayuda más revolucionarias de este siglo. Se puede definir como una técnica de ‘representación’ que nos permite acceder a niveles superiores de conciencia, a eso que llaman ‘inconsciente’, donde suele ocultarse la verdad que no vemos. Esta técnica nos permite llevar ventaja, al conocer los verdaderos obstáculos y actuar con más información en nuestra mano. 

“Pongo un ejemplo: Si entrásemos en un bosque a pie, veríamos un árbol después de otro, y nos podríamos perder, porque no podemos ver más allá. Pero si subiéramos a un punto en lo alto podríamos divisar el camino a casa, tendríamos la visión del águila y llegaríamos sin pérdida. Así es una sesión de constelaciones, al conseguir una visión sistémica y ampliar la mirada vemos los obstáculos y las soluciones”. 

En qué consiste una sesión

“En una sesión de constelaciones inmobiliarias, lo que se hace es sobre todo ‘testar’ que obstáculos tiene ese inmueble para la venta. Y ver que opciones nos pueden ayudar. Qué soluciones aún no se han mirado. Es abrirnos a la mirada sistémica, la mirada del águila en el bosque.

Dentro de esos obstáculos hay algunos que son muy visibles y la casa los pide a gritos, como es el caso de que se necesite una actuación de ‘home staging’. Muchas veces se ve a simple vista. Pero hay otros obstáculos que no saltan a la vista, pero que si pueden ser ‘sentidos’ por los compradores. La información no es solo las palabras, es lo que no se ve más allá de las palabras” 

Un caso de éxito

“Una mujer vino apurada porque había señalizado una casa antes de vender su casa anterior en la que estaba implicado su exmarido. Este se había ‘comprometido’ a comprar la casa, pero después de muchos meses decía no conseguir el crédito.  

Cuando se abrió la constelación se vio que el exmarido estaba en otras intenciones, no le interesaba la compra, y no tenía en absoluto una actitud de preocupación ni de respeto, su actitud era de burla.
La mujer reconoció que ella estaba perdiendo oportunidades de enseñarla por creer al marido. Era claro que el enredo emocional de los cónyuges estaba bloqueando las acciones. 

Lo que se pudo ver en la constelación ‘abrió los ojos’ de la mujer. Al mes y medio, a tiempo de no perder la señal, la casa estaba vendida. Y es que tener toda la información te da un poder como ninguna otra cosa. Es el poder de la verdad. Es la mirada del águila”.

Es cierto que como ‘home stager’ vamos cambiando el aspecto físico de una casa, pero a menudo tiene como efecto secundario que cambiamos la energía de una casa y eso influye mucho en las emociones de unos y de otros.

Y como dice Lola Belmonte en su libro ’13 casas’ sobre este tema: “Sinceramente pienso que se debería de hacer a todas las casas en venta, porque nunca se sabe que puede surgir, es un acto preventivo. Es despejar el camino a la venta. Es como el dejarla limpia y preparada en todos los aspectos. Pero lo cierto es que las personas vienen a constelar cuando están ya un poco desesperadas, cuando llevan tiempo, y no hay manera, cuando hay varios propietarios y uno no está de acuerdo, casas de herencias, divorcios traumáticos, etc.”.

Ya sabemos que el cuidado del aspecto de una casa en venta es muy importante, pero cuando todo está como tiene que ser y aún no se vende, ten en cuenta el tema de las Constelaciones Inmobiliarias. Podría ser la diferencia entre vender o no vender.